El partido en el que la selección de Portugal eliminó a la de Croacia en la noche del jueves fue uno de los más intensos del Mundial 2026, pero terminó envuelto en una secuencia que marcó el inicio de una larga discusión que se extenderá en el tiempo. El desenlace tuvo de todo: un tiempo de descuento que se extendió mucho más allá de los 10 minutos anunciados por el árbitro noruego Espen Eskas, múltiples intervenciones del VAR y un gol croata anulado cuando el juego parecía irse a la prórroga por ese empate que fue invalidado.

Luego de ese epílogo frenético, el conjunto luso selló el 2-1 y avanzó a los octavos de final, en medio de reclamos que aún siguen retumbando en cada rincón en el que se respira fútbol y se debe convivir con una nueva regla que genera controversias a partir de su aplicación.El cartel electrónico había advertido que la adición sería de 10 minutos luego de cumplirse los 90, pero el encuentro continuó hasta los 109. En ese lapso, se jugó, se festejó, se discutió, se detuvo el juego y se terminó con una situación que dejó más dudas que certezas.

A los 93, Gonçalo Ramos, que había ingresado poco antes en reemplazo de Cristiano Ronaldo, anotó de cabeza el tanto que parecía sentenciar la clasificación portuguesa. No obstante, todavía quedaban más emociones.

Unas salvadas precedieron a un gol anulado, a los 102 (90+12), cuando Josko Gvardiol empujó la pelota a la red y su celebración duró apenas unos instantes porque el asistente tenía la bandera levantada. El VAR revisó la acción y detectó que un roce previo en la cabeza de Igor Matanovic había dejado adelantado a Mario Pasalic, que apareció por detrás de todos para recibir ese centro y dio el pase hacia el medio que conectó Gvardiol.

El interrogante, que se extendió por unos minutos, fue si el número 20 había llegado a modificar la trayectoria, ya que si no la había tocado su compañero estaba habilitado y el gol era válido. Pero fue invalidado y Portugal respiró aliviado.LA POLÉMICA DEL DÍA: por este offside de Pasalic fue ANULADO el gol de Gvardiol que llevaba el partido entre Portugal y Croacia a la prórroga.

¿La tocó Matanovic?⚽ #ESPNMundial📺 Mirá los mejores partidos de la #FIFAWorldCup por ESPN, en el Plan Premium de #DisneyPlus pic.twitter.com/JaO29xaqpk— SportsCenter (@SC_ESPN) July 3, 2026La explicación llegó desde la tecnología. En esta Copa del Mundo, el fútbol ya no depende sólo del ojo humano.

La pelota cuenta con un chip que permite detectar si fue impactada o no durante una jugada y esa herramienta determinó que Matanovic había rozado el balón y, a partir de ese contacto, lo que siguió no tuvo valor, incluido el empate de los croatas. Luego, la mayoría de las palabras de sus jugadores apuntaron a la polémica. “Le pregunté al árbitro qué había visto al final, y me expresó que el sensor había indicado que Matanovic había tocado la pelota.

No sé...”, remarcó Martin Baturina, uno de los titulares que fue reemplazado en el segundo tiempo.En ese momento, la sinceridad de Igor Matanovic echaba por tierra buena parte de los reproches. “Sinceramente, creo que sentí un ligero contacto con el pelo. Le pregunté al árbitro, no estaba del todo seguro de haberla tocado.

Me expresó que había un toque sutil, que hubo un ligero contacto y que era fuera de juego”, expresó el hombre en el que se puso la lupa en el monitor cuando saltó a cabecear en el centro del área. “No tengo nada que decir, lo siento, fuimos mejores, especialmente en la segunda parte. Al final, el VAR nos anuló tres goles, hubo mucha tensión.

No tengo nada que reprocharles a los chicos”, fueron las primeras consideraciones del DT Zlatko Dalic.Con cada repetición de la acción crecía la desconfianza. La pregunta era qué tan fiable es.

Hoy, al menos, el mundo del deporte parece sentir que presenció el mayor escándalo del Mundial, a juzgar por las repercusiones que tuvo una sanción que demandó varios minutos para el encuentro de algo imperceptible. La tecnología, que había llegado al fútbol para que no se escapen elefantes, había encontrado una hormiga, justo en la última jugada de un partido cuyo perdedor quedaba eliminado.

¿Qué podría generar eso en una instancia mucho más avanzada? El diario Vecernji list, uno de los más influyentes del país, apuntó a la labor arbitral: “A Croacia le robaron, deliberadamente”.La FIFA no tardó en justificar la decisión: “Según los datos proporcionados por la tecnología Connected Ball alojada dentro de la Trionda, el balón oficial del partido, se demostró que hubo contacto por parte del 20 de Croacia, Igor Matanović, en la jugada previa al gol contra Portugal, lo que permitió al árbitro determinar correctamente el fuera de juego y anularlo.

Los sensores IMU son capaces de detectar cualquier contacto leve, mostrado a los espectadores en la transmisión como un “gráfico de latido cardíaco”, y permitiendo a los oficiales un nivel sin precedentes de datos para tomar decisiones rápidas y precisas". No hay mucha conformidad sobre ese toque “invisible”.Luka Modric, el emblema de la selección balcánica, expresó su desagrado con lo vivido en su última participación en un Mundial, a los 40 años. “Al principio, cuando se introdujo el VAR, dije que no me gustaba.

Después, con el tiempo, es bueno para algunas cosas, pero lo usan incorrectamente o de forma selectiva, o dependiendo del tamaño del equipo. El VAR debería intervenir si es un error 200%, pero si no lo es, si está en la zona gris, no tienes voz ni voto”, sentenció el número 10.

Y citó, asimismo, el penal que identificó la tecnología que Cristiano Ronaldo transformó en el 1-1 parcial. “Si hubiera sido al revés, el VAR nunca habría intervenido. Ambos jugadores se están agarrando, empujando...

Vlasic no lo tiró, lo sujetó y ambos cayeron. No se puede cobrar un penal así en un partido como éste”, amplió.Más duro, hoy desde su rol de comentarista, más allá de la experiencia vivida como jugador, resultó el sueco Zlatan Ibrahimovic, quien en la transmisión de Fox Sports resultó tajante: “Para mí fue un robo.

O el sensor del balón no funcionaba o pasó algo, porque Renato Veiga lo tocó, así que no había fuera de juego. Fíjense en el ángulo de la repetición: el jugador croata número 20 no la toca ni altera su trayectoria.

¿Cómo puede haber fuera de juego? El defensor rival toca el balón y, de repente, ¿el autor del gol croata está en fuera de juego?

Es absurdo”.En el Mundial con más selecciones y más extenso de la historia, el VAR se quedó con el protagonismo.