El problema es que en medio de un torneo como la Copa del Mundo, los directivos de la Femexfut hayan abierto la puerta a un influencer que llevaba maletines de relojes Rolex de alta gama para regalar. Dos días después de un alboroto y una posible sanción de la FIFA, tanto deportiva como económica, los jugadores del tri fueron obligados a regresar el regalo al creador de contenido Steve Will Do It, o al menos es lo que informaron.

Este influencer apareció una noche, apoyado por los directivos de la Selección para regalar relojes a los jugadores en agradecimiento por haberle hecho ganar una millonaria apuesta luego de el partido ante Chequia. Los jugadores, interesados en elegir el suyo, aparecen junto al influencer seleccionando los relojes.

Stephen Deleonardis es un creador de contenido estadounidense que sorprendió con su visita en el Centro de Alto Rendimiento con los jugadores del tri para regalarles, segun expresó, de buena fe, una gama de relojes por haberlo hecho ganar una apuesta por dos millones de dólares. El problema es el mal entendido, puesto que da a suponer que el partido ante Chequia pudiera haber estado arreglado y es algo grave para la FIFA, que maneja en su reglamento de sanciones, hasta tres años de suspensión de toda actividad para aquellos que resulten culpables.

En la Femexfut se dieron cuenta de la grave equivocación al haber permitido el encuentro con el influencer y ordenaron a los jugadores devolver el reloj de pulsera. El artículo 21 de FIFA observa que sólo se permiten regalos a selecciones nacionales bajo el concepto de simbólico, lo cual, evidentemente, estos relojes no entran en ese concepto.

Al mismo tiempo recomienda que si existe duda de si un regalo es simbólico, no debe aceptarse y claramente un lote de relojes de este costo no es cosa cualquiera.