CATIA LA MAR, Venezuela.– La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, emitió el jueves una encendida defensa de la respuesta de su gobierno a los devastadores terremotos de la semana pasada, en una inusual conferencia de prensa para el régimen chavista ofrecida el jueves por la noche ante medios extranjeros y la primera que ofrece la mandataria desde que asumió el cargo.Rodríguez arremetió contra las críticas sobre la lenta respuesta de las autoridades, rechazó las insinuaciones de que el verdadero número de muertos es mucho más alto de lo que el gobierno ha reconocido, y desestimó acusaciones de que las viviendas de interés social mal construidas agravaron el desastre.El gobierno interino, que intenta obtener legitimidad meses después de que Estados Unidos derrocó al exmandatario Nicolás Maduro en enero, ha sido blanco de críticas por lo que residentes han descrito como una respuesta lenta y desorganizada a los sismos.Hermética frente a las críticasResidentes del estado más afectado, La Guaira, se quejan de que la ausencia inicial de una operación seria de búsqueda y rescate por parte del gobierno los dejó solos y sin recursos para buscar a sus vecinos y seres queridos. Rescatistas han lamentado la escasez de equipo especializado en el país.Expertos han señalado que la construcción deficiente de proyectos de vivienda social –un sello distintivo del mandato del expresidente Hugo Chávez– dejó a muchos barrios vulnerables a los sismos.El jueves, Rodríguez –que portaba un listón negro en señal de luto– se negó a aceptar las críticas.“Nosotros no esperamos un día, dos días o tres días.

Inmediatamente se activó” la respuesta, expresó la mandataria mientras arremetía contra los medios de comunicación, a los que acusó de desinformar al público.Se desplegaron cuatro mil funcionarios de inmediato, remarcó Rodríguez, cifra que aumentó ‌a 14.000 al día siguiente y luego a la actual de 19.000. También emitió un decreto de emergencia para activar los protocolos de emergencia, según comunicó a decenas ​de periodistas internacionales.Rodríguez indicó asimismo que su gobierno emitió un decreto de emergencia para activar la protección civil y los protocolos de emergencia a las pocas horas de los terremotos, que se produjeron el miércoles pasado con menos de un minuto de diferencia.También comunicó que casi todos los funcionarios regionales de La Guaira, el estado costero más afectado, perecieron en edificios reducidos a escombros.Cifró el número de fallecidos en 2595 y aseveró que el gobierno aún no ha concluido las labores de búsqueda y rescate.“Hicimos todo lo que estaba en nuestros manos y seguiremos haciendo todo”, agregó ante una sala repleta de decenas de periodistas locales e ​internacionales.Respuesta liderada por los civilesEl hedor de cuerpos en descomposición se extendía el jueves por las calles de edificios desplomados, al tiempo que las misiones de rescate para encontrar sobrevivientes se orientaban cada vez más a la recuperación de cadáveres.Pero en otras partes del estado de La Guaira se instalaba un aire de desesperanza.

La ciudad portuaria de Catia La Mar bullía de funcionarios que trasladaban bolsas para cadáveres y apilaban ataúdes de madera.Más de 38.000 reportes de personas desaparecidas –muchas de ellas probablemente sepultadas bajo los escombros– han sido enviados a un sitio web creado por la oposición venezolana, ya que el gobierno no ha dado cifras oficiales sobre los desaparecidos.Cuando un periodista le preguntó a Rodríguez sobre el verdadero número de víctimas –aún desconocido–, citando reportes de que Naciones Unidas está adquiriendo 10.000 bolsas para cadáveres, la mandataria defendió el conteo del gobierno.“No queremos dar números que no estén rigurosamente confirmados”, expresó.La televisión estatal ha mostrado regularmente a Rodríguez reuniéndose con oficiales militares y de seguridad, mientras grupos de soldados y policías patrullaban las principales carreteras de La Guaira y, en ocasiones, dirigían el tráfico.No obstante, la respuesta al desastre, según observaron testigos de Reuters, ha sido liderada por civiles, muchos de ellos voluntarios.Las víctimas pasaron días intentando desenterrar a sus seres queridos con sus propias manos, palas y picos, con la ayuda de bomberos, protección civil, miles de miembros de equipos de rescate extranjeros, estudiantes de medicina y enfermería, civiles que normalmente trabajan como maestros y veterinarios y, ocasionalmente, algún soldado.Soldados que trabajaron durante días junto a civiles en las seis torres derrumbadas de un importante complejo de viviendas públicas en La Guaira declararon a Reuters ‌que se habían ofrecido como voluntarios para ayudar en el lugar.Dudas sobre la herencia chavistaEn La Guaira, varios de los emblemáticos proyectos de vivienda social de Chávez quedaron arrasados por los terremotos, lo que avivó sospechas de fallas en su construcción. Rodríguez rechazó las acusaciones, alegando que aproximadamente el 80% de los edificios desplomados fueron desarrollados por el sector privado.

No ofreció pruebas.Cuando se le insistió sobre los reportes de que los vecinos estuvieron trabajando por su cuenta durante las primeras 48 horas después de los terremotos, con escasez de maquinaria pesada y sin ayuda oficial a la vista, Rodríguez reconoció que, “obviamente en los sitios donde se desplomaron, las primeras personas en llegar son sobrevivientes del mismo colapso, familiares, vecinos”.Pero arremetió contra lo que llamó “mediática elaborada en laboratorios”, y aseveró que, un día después de los sismos, ya habían movilizado toda la capacidad del Estado venezolano junto con el sector privado.Al menos los tres primeros días después de los terremotos miles de motorizados y autos se desplazaron desde Caracas y otras localidades rumbo a La Guaira llevando ayuda y rescatando personas. El gobierno decretó la zona como de emergencia e impuso bloqueos y restricciones vehiculares, pero ‌que igual no impidieron totalmente el paso de voluntarios, familiares, entre otros.Rodríguez insistió que tal movimiento, que generó un enorme congestionamiento vehicular por días, fue producto de elucubraciones mediáticas que buscaban generar caos.

"Es miserable. Desalmado, desconsiderado a un pueblo bajo angustia, bajo sufrimiento, dolor, causar ese tipo de caos y por eso militarizamos", expresó la mandataria interina.La relación con Estados UnidosEl desastre se ha convertido en la mayor prueba de competencia hasta ahora para Rodríguez, quien fue vicepresidenta de Maduro hasta que fue derrocado y se convirtió en mandataria encargada, con el respaldo del gobierno del presidente norteamericano, Donald Trump.Efectuó sus declaraciones un día antes de que venza la prórroga de su mandato de 180 días en el cargo de presidenta encargada.

Las autoridades venezolanas tienen escasa transparencia, por lo que se desconoce qué ocurrirá una vez que venza el plazo el viernes.Según la Constitución de Venezuela, las ausencias temporales de un mandatario deben ser cubiertas por el vicepresidente hasta por 90 días. La Asamblea Nacional puede prorrogar estos nombramientos interinos por 90 días más.

Dicho órgano legislativo, controlado por el Partido Socialista Unido de Venezuela –al que pertenece Rodríguez–, puede convocar a elecciones anticipadas si los legisladores declaran el cargo permanentemente vacante.En contraste con las secuelas de los catastróficos deslaves de 1999 en Venezuela, cuando el entonces presidente Chávez rechazó ofertas de asistencia de un Estados Unidos adversario, Rodríguez ha recibido públicamente ayuda y equipos de rescate de países de todo el espectro político, incluso del gobierno de Trump y sus aliados regionales.Al expresar agradecimiento por la ayuda extranjera, Rodríguez destacó a Israel, que no tiene relaciones diplomáticas con Venezuela. También elogió a Trump y al secretario de Estado, Marco Rubio, de quien expresó estuvo “permanentemente atento, ofreciendo apoyo”.Estados Unidos ha respaldado a Rodríguez en su intento de abrir la lucrativa industria energética venezolana, y en gran medida le ha dado la espalda a la líder opositora María Corina Machado –ganadora del Premio Nobel de la Paz–, quien esta semana acusó al gobierno de Rodríguez de impedirle regresar al país.Washington ha comprometido más de 300 millones de dólares y ha desplegado a unos 900 efectivos militares para apoyar las labores de rescate y ayuda.Rodríguez expresó asimismo que ha estado en contacto con el Banco Interamericano, el Fondo Monetario Internacional y Banco Mundial que "ya han ofrecido cooperación no reembolsable para atender el proceso de recuperación y (...) líneas de crédito para Venezuela".Agencias AP y Reuters