Era la crónica de una ruptura anunciada. Javier Ortega Smith ha sido despojado oficialmente de la Portavocía del grupo municipal de Vox, último cargo que le unía al partido que, en realidad, ya le había expulsado por desobedecer las órdenes de la cúpula.

El que fue fundador de Vox e íntimo amigo de Santiago Abascal pasará este viernes a ser concejal no adscrito. Sus ediles fieles, Ignacio Ansaldo y Carla Toscano, continúan aún en el grupo municipal (pese a que están también fuera de la formación) hasta que se resuelvan sus respectivos recursos judiciales.Esta decisión tomada por la presidencia del pleno de Cibeles llega después de que la Justicia haya rechazado sus medidas cautelares contra su expulsión del partido por la dirección nacional. «Ayer recibimos por la tarde el auto del juez en el que suspendía las medidas cautelares.

A partir de ahí, pues le pido un informe al secretario general del Pleno y con ese informe dictaré una resolución. Si se cumple todo lo previsto, el señor Ortega pasará concejal no adscrito en el día de hoy», ha expuesto el presidente del Pleno del Ayuntamiento de Madrid, Borja Fanjul, después del acto de incorporación de 60 bomberos conductores al Cuerpo municipal.Posteriormente, ha explicado, pedirá un informe al secretario general del Pleno para ver «en qué situación queda» el Grupo Municipal Vox.

Hasta ahora contaban con cinco concejales. Preguntado también por Ignacio Ansaldo y Carla Toscano -ambos también expulsados del partido por la dirección nacional- ha indicado que la resolución solo se refería a Ortega Smith y que estos dos concejales llevan «otro procedimiento» y se desconoce «lo que determinará el juez en su caso». «Si seguimos el proceso tal y como está previsto, en las próximas comisiones ya habrá un concejal no adscrito y el resto pertenecerá al Grupo Municipal Vox», ha detallado.Con la salida de Ortega y el previsible destierro de Ansaldo y Toscano los recursos económicos y de personal tendrán que volver a repartirse de forma proporcional.

Esta resolución que deja vacante la portavocía del grupo municipal de Vox abre la puerta que Arantza Cabello, fiel a Bambú, tome el mando. Este relevo fue, precisamente, el que propició la guerra fratricida entre los cinco.

Ortega Smith, pese a que estaba siendo expulsado formalmente del partido, se aferró a que se necesita la mayoría de los concejales del grupo para nombrar a otro portavoz. Al contar con el apoyo incondicional de sus dos afines ha mantenido hasta ahora el mando.Noticia relacionada general No No Maroto apura su candidatura para no eclipsar a Óscar López, quien llega al último día sin rival a las primarias Belén SarriáAnte este revés judicial y político, Ortega Smith ha advertido de que recurrirá a los tribunales la resolución de Fanjul.

En su opinión, aunque se le hayan denegado las cautelares la expulsión del partido sigue siendo juzgada, que el «fondo del asunto civil» no ha tenido aún siquiera «audiencia previa o vista de juicio». «Todavía los tribunales no se han manifestado sobre la cuestión importante. Si esa expulsión del partido político Vox, que es a nuestro entender absolutamente arbitraria, injusta y que vulnera derechos fundamentales, lo es así o por el contrario ha sido acertada y correcta y ajustada a derecho, como dice Vox», ha defendido Ortega Smith.Es por ello que ha tachado de «precipitada e imprudente» la decisión de convertirle en concejal no adscrito porque, entre otros, recurrirán la resolución que le ha denegado las cautelares en la Audiencia Provincial de Madrid.

Asimismo, ha incidido en que para dictar una resolución como esta la Secretaría General del Pleno y los servicios jurídicos deberían «fundamentar debidamente el porqué saca un concejal de un grupo y lo manda a no adscrito», una resolución que es a su vez recurrible ante la «jurisdicción contencioso administrativa».«Sin esperar a que resuelva la jurisdicción civil, a que resuelva la jurisdicción contenciosa y teniendo en cuenta que hay una resolución que en todo caso sería recurrible, nos parecería, vuelvo a la palabra inicial, absolutamente precipitada, injusta e improcedente la decisión de enviarme del Grupo Municipal de Vox a no adscritos», ha recalcado.Asimismo, ha advertido de que esta resolución acabará afectando también a Ansaldo y Toscano que, a día de hoy, conforman la mayoría dentro del Grupo Municipal Vox: «Significa, en definitiva, tomar una decisión que puede causar un perjuicio innecesario, porque si a mí me sacan de portavoz y resulta que luego en el juicio principal me dicen que he sido expulsado de manera ilegal, de manera vulnerando derechos fundamentales, ¿qué hace?».