¿Cómo funciona el régimen cambiario que tiene Costa Rica, según el FMI? Fondo cuestiona el manejo del tipo de cambio

El Fondo Monetario Internacional (FMI) cuestionó el manejo del tipo de cambio del dólar en Costa Rica y recomendó disminuir la intervención del Banco Central de Costa Rica (BCCR) en el Mercado de Monedas Extranjeras (Monex). El organismo consideró que el régimen cambiario del país pasó de una flotación administrada a un régimen estabilizado debido a las continuas intervenciones del BCCR en el Monex.
Así lo expuso en su más reciente Informe del personal técnico para la consulta del Artículo IV de 2026, elaborado en el marco de la revisión de la Línea de Crédito Flexible del FMI para Costa Rica.“El régimen cambiario de facto se clasifica como estabilizado, debido a las intervenciones del Banco Central en el mercado cambiario (...). El tipo de cambio ha mostrado una mayor flexibilidad en lo que va del 2026.
No obstante, se requieren más observaciones para determinar si esta constituye una nueva tendencia", indicó el FMI.El organismo indicó que estas intervenciones mantuvieron las fluctuaciones del tipo de cambio dentro de una banda del 2% durante más de seis meses, desde mediados del 2024. Por ejemplo, durante este año, el precio de la divisa se ha movido en un rango entre ¢497 y ¢452 en Monex.Agregó que, si bien el precio del dólar ha mostrado una mayor flexibilidad en lo que va del 2026, aún se requieren más observaciones para determinar si se trata de una nueva tendencia.En los últimos años, el Banco Central ha realizado intervenciones constantes en el Monex, ya sea para acumulación de reservas, compras para el sector público u operaciones destinadas a atender una volatilidad excesiva del tipo de cambio.Según el organismo multilateral, tal actuación debilita la transmisión de la política monetaria −de baja de tasas de interés en los últimos años− y dificulta el desarrollo del mercado cambiario.Las intervenciones del emisor, principalmente compras de divisas, configuran una fuerza de demanda en el mercado, con lo cual evitan una mayor caída en el precio del dólar, que se forma por la interacción de la oferta y la demanda, y que este año alcanzó mínimos históricos.En este 2026, de los $5.309 millones negociados en Monex al 30 de junio, el Banco Central compró $3.429 millones, es decir, el 64,5% de lo transado.
Estas adquisiciones contemplan todas las causales de intervención de la autoridad monetaria.El precio del dólar cumplió en el 2026 cuatro años de tendencia a la baja luego de alcanzar un monto de ¢696,76 a mediados del 2022. Desde entonces, el colón inició un proceso de apreciación respecto al dólar.
Incluso, la divisa tocó varios mínimos en el Monex durante este año.La tendencia registrada afecta a sectores como el exportador, debido a que recibe dólares, pero una parte importante de sus gastos está en moneda nacional. Ante esto, se ven obligados a destinar más divisas para cumplir con sus compromisos.
El turismo también ha resentido el comportamiento del tipo de cambio.Del otro lado de la moneda, entre los beneficiados figuran los importadores, pues compran productos en dólares y los venden en Costa Rica en moneda nacional. De esta forma, destinan menos colones para adquirir la mercadería en el exterior.También se favorecen las personas y empresas con deudas en dólares e ingresos en moneda local, ya que requieren menos colones para atender sus obligaciones.
¿Por qué un régimen estabilizado?Rodrigo Cubero, expresidente del Banco Central, explicó que el FMI tiene clasificaciones de regímenes cambiarios que denomina “de facto”, las cuales pueden diferir de las oficiales adoptadas por los países.Cubero indicó que algunos países declaran tener un régimen de flotación administrada, pero en la práctica el tipo de cambio fluctúa relativamente poco. Por eso, la clasificación del FMI puede diferir de la oficial, como sucede en Costa Rica.“Es lo que está ocurriendo con Costa Rica en este momento.
Nosotros tenemos oficialmente un régimen cambiario de flotación administrada. El FMI nos clasifica en la actualidad como un país con un régimen cambiario estabilizado, de facto”, aseveró Cubero.El expresidente del emisor aseveró que, según lo establece el Fondo, un régimen estabilizado se da cuando el tipo de cambio se mueve en no más del 2% en un periodo de seis meses, es decir, fluctúa en un rango estrecho y esta poca variabilidad responde a la intervención del ente emisor.Por el contrario, para que el FMI clasifique al país bajo una flotación administrada, el tipo de cambio tendría que fluctuar en una magnitud mayor al 2% en un lapso de seis meses, con una intervención más limitada del emisor.El economista Norberto Zúñiga comentó que la nueva clasificación brindada por el FMI es relativamente novedosa, pero no desconocida. “Durante varios informes (el FMI) ha llamado insistentemente la atención sobre el exceso de intervencionismo del BCCR en el mercado.
Esto ha llevado a que durante periodos prolongados el tipo de cambio se mantenga con escasa variabilidad”, agregó Zúñiga.Para Carlos Fernández, exgerente del Banco de Costa Rica (BCR), un régimen cambiario considerado “estabilizado” no resulta plenamente transparente para todos los actores que participan en el mercado.En su criterio, para reducir al máximo la intervención del Banco Central en el Monex, este debe permitir una mayor participación de los demás actores. Por ejemplo, que el sector público pueda ofrecer y demandar divisas.Zúñiga aseveró que, al reducirse la incertidumbre asociada al valor del dólar, implícitamente se están garantizando ciertos niveles en el tipo de cambio, lo cual estimula la dolarización en la economía.El cambio en la clasificación corresponde únicamente al Fondo, pues desde el 2015 el Banco Central mantiene un régimen oficial de flotación administrada, donde la formación del tipo de cambio responde a las fuerzas de la oferta y la demanda, con la posibilidad de que el emisor intervenga para mitigar volatilidades en la cotización.
El Fondo expresó que el BCCR está comprometido con permitir que el tipo de cambio sea determinado libremente por la oferta y la demanda de divisas, aunque se reserva el derecho de intervenir en el mercado para atender sus propias necesidades y las del sector público. FMI insta a limitar intervenciónEntre sus recomendaciones, el FMI sugirió que las intervenciones del Banco Central deberían limitarse a garantizar condiciones ordenadas en el mercado ante la ocurrencia de choques significativos.El Fondo destacó que la intervención del Banco Central continuó en el 2026.
Según el FMI, esto debilita la transmisión de la política monetaria y dificulta el desarrollo del mercado cambiario y de las coberturas cambiarias.Luis Alvarado, analista económico de Acobo Puesto de Bolsa, explicó que un mercado libre funciona cuando la oferta y la demanda determinan libremente un nivel de equilibrio en el precio, sin intervenciones externas y donde todos los participantes cuentan con la misma información.Para Alvarado, las intervenciones del ente emisor mantienen un peso importante dentro del objetivo de disminuir la volatilidad del dólar en el mercado local, pero no en la formación general del precio. No obstante, añadió que las características propias del mercado limitan la posibilidad de una formación del tipo de cambio sin participación del BCCR.“Algunos pocos participantes pueden influir de forma significativa en el precio, esto, entre otras situaciones, limita la posibilidad de una formación del precio sin intervenciones”, afirmó Alvarado.El analista de Acobo comentó que es posible que, ante la ausencia de las intervenciones del BCCR, se presente una presión a la baja del tipo de cambio, lo que llevaría el valor del dólar a un monto inferior al actual.William Porras, economista especialista en mercado cambiario, aseveró que, de no realizarse estas intervenciones, muy posiblemente el precio del dólar estaría más bajo.
Agregó que es probable que merme la cantidad de dólares durante los próximos meses, lo que disminuiría la participación del emisor ante un menor exceso.Cubero agregó que el Banco Central ha intervenido ante una presión sostenida a la baja en el valor de la divisa, con el propósito de mitigarla. No obstante, añadió que el emisor debería tomar otras medidas, como bajar su tasa de política monetaria (TPM), para reducir tanto las intervenciones como las presiones a la baja en el Monex.El organismo internacional agregó que una mayor acumulación de reservas no es necesaria y que la intervención debería limitarse únicamente a episodios de condiciones desordenadas en el mercado.Fuerte intervenciónEl 2026 ha estado marcado por una fuerte intervención del Banco Central, principalmente por medio de compras en operaciones de estabilización para mitigar presiones a la baja en el tipo de cambio.Al 30 de junio, el emisor adquirió $843,7 millones para ese fin, cifra récord en el régimen de flotación administrada bajo esta causal de intervención.
Las operaciones buscan evitar una caída más pronunciada en el precio del dólar, aunque no pretenden modificar la tendencia de largo plazo.El Banco Central también adquirió $2.244 millones para el sector público y $340,7 millones para alimentar sus reservas monetarias.
Información de La Nación (Costa Rica). Edición y redacción: Noticias Today.
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