¿Por qué todo el mundo habla del kimchi? La ciencia detrás del popular fermentado coreanoKéfir, la bebida viral del momento: ¿es tan buena como dicen?El desayuno peruano que los nutricionistas recomiendan para no aumentar de pesoMientras el Ozempic sigue acaparando la conversación sobre la pérdida de peso y la estética de la extrema delgadez se reinstala en las redes sociales y el street style, TikTok ya encontró su propia alternativa: un vaso de avena, agua y limón bautizado como “Oatzempic”.

Y es que miles de usuarios de la plataforma lo presentan como el elixir natural perfecto para controlar el apetito e incluso como el equivalente casero del popular medicamento. La promesa es tan simple como irresistible, especialmente, en un contexto donde muchas personas buscan adelgazar de forma rápida, accesible y sin recurrir a tratamientos farmacológicos.Mira: ¿Empiezas por el arroz o la pasta?

El primer bocado del almuerzo define tus picos de azúcarPero, ¿qué hay realmente detrás de esta tendencia? ¿Puede un batido reproducir los efectos de un medicamento como el Ozempic o estamos frente a otro fenómeno viral sin evidencia científica?¿Realidad científica o mito viral de TikTok?Impulsado por el algoritmo y la promesa de perder peso sin receta médica, este batido casero logró lo impensable: compararse con un fármaco de alta gama.

Pero más allá del furor en las redes, los especialistas advirtieron que ambos pertenecen a categorías muy distintas.El endocrinólogro Carlos Guerreros, de Clínica Internacional explicó a Somos que, el Ozempic es un medicamento cuyo principio activo es la semaglutida, el cual está indicado para el tratamiento de la diabetes, así como también ha demostrado eficacia en el control del peso bajo supervisión médica. Y es que su acción imita a la hormona GLP-1, responsable de regular el apetito, la glucosa y el vaciamiento estomacal.

En contraste, el doctor José Luis Guzmán, director de la carrera de Nutrición y Dietética de la Universidad San Ignacio de Loyola aclaró que, el “Oatzempic” no es un medicamento ni un término reconocido por la ciencia. Se trata simplemente de una bebida preparada, por lo general, con avena, agua y limón, cuya popularidad surgió en plataformas como TikTok, donde se presenta como una opción natural para adelgazar.

No obstante, hoy en día se les incluye dentro de una misma conversación, ya que tanto la avena como la semaglutida pueden aumentar la sensación de saciedad, pero lo hacen mediante mecanismos completamente diferentes.“Ambos envían una señal de saciedad al cerebro, pero actúan a escalas totalmente diferentes. La avena produce un efecto natural y pasajero gracias a su contenido de fibra, mientras que el medicamento ejerce una labor directa sobre los circuitos neurológicos relacionados con el hambre y los antojos, generando un efecto mucho más potente y prolongado”, afirmó Gianina López, nutricionista de Sanitas Consultorios Médicos.Entonces, ¿por qué medio internet está convencido de que funcionan igual?

Para el doctor Guzmán, esta tendencia responde principalmente a tres factores claves:El creciente interés por perder peso y controlar el apetito.La alta difusión de los medicamentos agonistas del receptor GLP-1, cuyos resultados en la reducción del peso corporal han recibido gran atención mediática.La búsqueda de alternativas más económicas y accesibles frente al costo y la necesidad de prescripción médica de estos fármacos.A ello se suma que las redes sociales suelen simplificar conceptos complejos de nutrición y farmacología, generando muchas veces expectativas poco realistas sobre determinados alimentos o preparaciones. De hecho, esa es la principal diferencia que suele quedar fuera de los videos virales.

Como nos recuerda la nutricionista de la Universidad Científica del Sur, los beneficios de los agonistas de GLP-1 van mucho más allá de reducir el apetito, ya que diversos estudios han demostrado una serie de efectos sobre la salud cardiovascular, la protección de la función renal, la disminución de la grasa en el hígado y la preservación de las células del páncreas que producen la insulina.Por eso, aunque este batido de avena puede formar parte de una alimentación saludable —al apoyar la digestión y el control glucémico mediante la saciedad y la absorción lenta de nutrientes —, su alcance es limitado. A diferencia de medicamentos como el Ozempic, no opera a nivel molecular para revertir la inflamación sistémica, estabilizar las arterias y optimizar el metabolismo.¿Cómo tomar Oatzempic y qué efectos tiene realmente?Que no ofrezca los mismos efectos de un fármaco, no significa que se deba desterrar de la cocina.

Si alguien desea incorporar este batido como parte de su alimentación puede hacerlo, siempre y cuando, se consideren algunos factores claves antes de dar el primer sorbo.En esa línea, Gianina López indicó que la forma más razonable de prepararlo consiste en utilizar entre 25 y 30 gramos de avena previamente remojada durante ocho horas y luego lavada, un paso que ayuda a reducir los fitatos, los cuales son compuestos que pueden dificultar la absorción de minerales importantes, como el hierro y el calcio. Asimismo, en lugar de beberlo en ayunas, la nutricionista recomendó consumirlo en el desayuno junto a una fuente de proteínas y grasas saludables para lograr una comida más completa.Asimismo, es importante tener cuidado y no dejarse llevar por lo que se dice únicamente en las redes sociales, ya que el verdadero motivo por el que muchas personas aseguran sentir que “funciona”, tiene más relación con la saciedad que con un supuesto efecto acelerador del metabolismo. “La fibra soluble presente en la avena retrasa el vaciamiento del estómago, por lo que la sensación de llenura puede aparecer pocos minutos después de consumir el batido y prolongarse durante varias horas.

Básicamente, esa mayor saciedad puede reducir el deseo de picar entre comidas y favorecer una digestión más lenta”, remarcó el doctor Carlos Guerreros.En este contexto, el limón, otro de los ingredientes habituales en esta famosa receta, cumple un papel más discreto en realidad. Aunque aporta vitamina C, antioxidantes y sabor, no existe evidencia sólida de que tenga un efecto relevante sobre la pérdida de peso o el control del apetito, dado que la sensación de llenura proviene principalmente de la fibra de la avena.

Por eso, si una persona pierde peso luego de incorporar este batido a su rutina, la explicación tampoco está directamente vinculada a una propiedad “quemagrasas” de la mezcla. El especialista en medicina de la obesidad, Scott Butsch, de Cleveland Clinic, precisó que la reducción de peso ocurre cuando existe un déficit calórico, es decir, cuando el organismo consume menos energía de la que gasta durante el día.

No obstante, convertir el “Oatzempic” en un hábito diario o utilizarlo para reemplazar comidas completas sí puede traer consecuencias importantes para la salud. López recalcó que, al tratarse de un licuado nutricionalmente incompleto, su consumo frecuente favorece un déficit de proteínas que puede traducirse en pérdida de masa muscular, disminución del gasto metabólico basal y un mayor riesgo de recuperar el peso perdido.

Mientras que, a largo plazo, el exceso de fibra fermentable puede provocar distensión abdominal, gases, alteraciones en la microbiota intestinal o disbiosis. Igualmente, la nutricionista advirtió que esta preparación no es adecuada para todo el mundo.

Aunque puede resultar útil como complemento para personas con estreñimiento crónico o resistencia a la insulina —gracias al contenido de betaglucanos de la avena, los cuales ayudan a ralentizar la absorción de glucosa y favorecen al tránsito intestinal— se debe tener especial precaución en quienes presenten:Trastornos gastrointestinales, como síndrome de intestino irritable (SII) o sobrecrecimiento bacteriano intestinal (SIBO).Antecedentes de trastornos de la conducta alimentaria (TCA).Riesgo de sarcopenia, especialmente en adultos mayores.Cuadros de anemia o deficiencias nutricionales.Otras opciones naturales que aportan saciedadNingún alimento actúa igual que un fármaco, ya que biológicamente es incapaz de imitar su potencia; no obstante, existen combinaciones nutricionales capaces de estimular de forma natural la secreción de la hormona GLP-1 y modular la saciedad. Entre ellas se destacan:La proteína combinada con chía o linaza, que estimula la saciedad y retrasa el vaciado gástrico.

El aceite de oliva extra virgen y la palta, ricos en ácido oleico, que favorece la síntesis de oleoiletanolamida, una molécula que envía señales de saciedad al hipotálamo. Los polifenoles del té verde o los frutos rojos junto con el vinagre de manzana, que inhiben levemente las enzimas digestivas, ralentizando la absorción de carbohidratos y evitando elevaciones de glucosa.Aunque buscar alternativas económicas y naturales es completamente válido, la verdadera solución no se encuentra en un batido de moda ni en alimentos mágicos.

De acuerdo con la nutricionista Gianina López, el único camino sostenible es aprender a estructurar platos reales y saciantes que combinen proteínas, grasas saludables y carbohidratos, sin necesidad de reemplazar comidas por líquidos. “Es importante tener en cuenta que, incluso los fármacos más avanzados pierden su efecto si no hay un cambio de hábito. Al final, sin educación nutricional, cualquier alternativa puede generar una pérdida de masa muscular y perjudicar la salud ósea.

Por eso, la clave nunca está en restringirse, sino en aprende a comer de manera balanceada”, concluyó la especialista.