La Guardia Civil ha detenido al conductor de un turismo que protagonizó una huida de alto riesgo en Valencia luego de ignorar la orden de alto de una patrulla de Tráfico. El hombre recorrió más de 11 kilómetros con maniobras temerarias, provocó varios siniestros viales y puso en peligro a múltiples usuarios de la vía.Los hechos ocurrieron el 18 de junio.

Una patrulla del Destacamento de Tráfico Valencia-A detectó en la V-30 un turismo que circulaba marcha atrás en un carril de incorporación. Al recibir la orden de detención, el conductor aceleró y emprendió una fuga a gran velocidad, con una conducción agresiva y extremadamente peligrosa.Durante el recorrido, circuló por el arcén, accedió de forma indebida a varias vías y llegó a hacerlo en sentido contrario por la CV-500 y la V-15.

En su huida provocó varios siniestros viales y daños en el portal de una vivienda. El trayecto terminó en el barrio de Nazaret, donde colisionó con otro vehículo y causó daños materiales en un inmueble.La intervención coordinada de varias patrullas permitió la detención del conductor, un hombre de 29 años que se negó a someterse a las pruebas de alcohol y drogas.

Está investigado por conducción temeraria, atentado a agente de la autoridad, negativa a someterse a pruebas reglamentarias, desobediencia y resistencia grave.El Equipo de Investigación de Siniestros (EIS) instruyó las diligencias y las remitió a la autoridad judicial.Consecuencias penalesEl Código Penal establece sanciones severas para este tipo de conductas:Conducción temeraria con desprecio por la vida (art. 381.1): prisión de 2 a 5 años, multa de 12 a 24 meses y retirada del permiso de 6 a 10 años.Negativa a pruebas de alcohol y drogas (art. 383): prisión de 6 meses a 1 año y retirada del permiso de 1 a 4 años.Atentado a agente de la autoridad (art. 550.2): prisión de 6 meses a 3 años.Resistencia grave (art. 556.1): prisión de 3 meses a 1 año o multa de 6 a 18 meses.La actuación de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil de Valencia evitó consecuencias potencialmente fatales y permitió neutralizar una conducta de riesgo extremo.