En el partido de las emociones reinaron los sentimientos, el caos, la euforia y la rabia. El miedo de Cristiano Ronaldo y Luka Modric a decir adiós al Mundial, la locura de final de partido, la alegría portuguesa por el gol de Ramos en el 94, el enfado croata por el tanto anulado a Gvardiol en el 112, el lanzamiento de botellas de la grada balcánica, las lágrimas de Ronaldo al homenajear a Diogo Jota...

Todo. Portugal se cita con España en los octavos del Mundial luego de remontar, con goles de Cristiano y Ramos, y eliminar a Croacia en el mejor partido del torneo.