La presentadora Tania Llasera es una de las personalidades que más hace en redes sociales por divulgar y normalizar cuestiones que a menudo permanecen en otros ámbitos, ayudando a personas que como ella pasen por determinadas etapas o problemas. Así fue hace unas semanas, cuando fue diagnosticada de lipedema y ahora, que ha sabido por fin con un diagnóstico médico que tiene TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad).

"Ya tengo los resultados, estoy muy contenta, aliviada, he llorado", decía Llasera en un vídeo en su cuenta de Instagram. "Tengo todos los síntomas, tantos que alucino y alucino que no lo haya visto antes… te lo hueles, te ves identificada, pero no estaba diagnosticado", les contaba a sus seguidores.

Eso sí, en paralelo está llevando a cabo un ejercicio para tener buenos hábitos que la ayuden con los síntomas. "Duermo muchísimo mejor, a las once de la noche ya empiezo a bostezar.

Me han ayudado podcast que hemos hecho sobre el sueño y cosas que tienes que hacer para cuidarnos", explicaba. "Mi mente nunca para, literalmente nunca para", reconocía la presentadora entre otros síntomas.

El TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad) es un trastorno neurobiológico del desarrollo que afecta la capacidad del cerebro para regular la atención, el control de impulsos y el nivel de actividad. Se caracteriza principalmente por tres síntomas clave, aunque es necesario que cualquier diagnóstico lo hagan profesionales: dificultad para mantener la atención (desatención), exceso de movimiento o inquietud (hiperactividad) y acciones realizadas sin pensar en las consecuencias (impulsividad).

No es por falta de voluntad, sino por un funcionamiento diferente del cerebro, con fuerte componente genético. Puede presentarse en niños y adultos, y aunque genera dificultades en el día a día (estudios, trabajo, relaciones), con el diagnóstico y tratamiento adecuados (medicación, terapia y estrategias de organización) las personas con TDAH pueden llevar una vida completamente normal e incluso aprovechar sus fortalezas como creatividad, energía y capacidad de hiperfocus en temas de interés.