El fotógrafo Darryn Lyons afirmó que fue vigilado por agentes británicos después del accidente que causó la muerte de la princesa Diana. También remarcó que aún cree que hubo terceras personas involucradas en el hecho.Lyons, conocido durante la década de 1990 como “Mr.

Paparazzi”, era uno de los fotógrafos de celebridades más reconocidos de la época y socio de la agencia británica Big Picture. Desde esa empresa distribuyó las fotografías del accidente automovilístico que sufrió Diana en París.En una entrevista con el sitio Radar Online, el fotógrafo aseveró que, luego de la muerte de la princesa, inició una serie de hechos que atribuyó a agentes secretos del Reino Unido.Según su relato, las autoridades vigilaron su oficina en Londres poco después del accidente.

Asimismo, expresó que sospechó de un intento de ingresar al inmueble y de un supuesto plan para hacer explotar el lugar.Lyons indicó que entregó todas las fotografías del accidente que estaban en su poder a las autoridades británicas. También afirmó que tuvo suerte de seguir con vida durante lo que describió como una operación clandestina.En la actualidad radicado en Australia, recordó que la noche del accidente recibió las imágenes pocos minutos después de que ocurriera el hecho.Explicó que en ese momento contaba con el material periodístico más importante de su carrera.

Añadió que las fotografías eran muy gráficas y que, cuando se confirmó la muerte de Diana, decidió retirarlas de circulación porque consideró que el mundo no debía verlas.El fotógrafo también relató que una noche ingresó a las oficinas de Big Picture y notó que el sistema de alarma no estaba activado.Indicó que escuchó un sonido repetitivo dentro del edificio y que luego observó una figura en la oscuridad. Según su versión, creyó que podía existir una bomba en el lugar y pidió a esa persona que se retirara.Asimismo, aseveró que tiempo después comenzaron a escuchar interferencias y voces en las líneas telefónicas de la empresa.

Por esa razón, concluyó que las comunicaciones estaban bajo vigilancia.Lyons remarcó que nunca tuvo dudas de que la agencia era objeto de un intenso monitoreo. También aseveró que existía una operación de inteligencia cuyo objetivo era obtener las fotografías y copiar su contenido.El fotógrafo agregó que la oficina recibió amenazas de muerte de forma constante.

Finalmente, expresó que, pese a las investigaciones realizadas sobre la muerte de Diana, mantiene la creencia de que hubo alguien más involucrado en el accidente.Hasta el momento, los asesores de la Familia Real británica no emitieron declaraciones públicas sobre las afirmaciones de Darryn Lyons.*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión.

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