Potencias europeas asumen que Irán y Omán impondrán tarifas a los buques que transiten por el estrecho de Ormuz luego de la guerra. Aunque EE.

UU. y países árabes rechazan los cobros, se discute un modelo similar al de Malaca. El tránsito de crudo ya supera los 10 millones de barriles diarios.Iraníes en la playa de Suru, en Bandar Abbas, a lo largo del estrecho de Ormuz.RAZIEH POUDATAlgunas de las principales potencias europeas ya aceptan que los barcos que transiten por el estratégico estrecho de Ormuz tendrán que pagar peajes a Irán y Omán, según personas con conocimiento del asunto.Dos de las personas, que pidieron no ser identificadas por tratarse de deliberaciones privadas, señalaron que la posibilidad de algún tipo de tarifa por servicios luego de la guerra de Estados Unidos e Israel con la República Islámica ya se da por hecha.En privado, algunos funcionarios de países árabes del Golfo comparten esa visión, aunque esa no es necesariamente la posición formal de sus gobiernos, añadieron.Aún no está claro qué tipo de tarifas ni qué monto estaría dispuesto a aceptar cada país.

Mientras tanto, Estados Unidos y los países árabes del Golfo siguen insistiendo en que Irán y Omán no pueden imponer cobros de ningún tipo por el paso por el estrecho de Ormuz. Entre las preocupaciones figuran el respeto al derecho marítimo internacional y el riesgo de sentar un precedente para que otros países cobren por el tránsito en diferentes vías marítimas.Mientras asumen la posibilidad de esos costos adicionales, los países europeos han pedido a funcionarios iraníes y omaníes que no discriminen a los buques en función de su nacionalidad, según las personas.

Reino Unido, Francia y otras naciones europeas también impulsan una coalición marítima internacional para ayudar a retirar minas en Ormuz, aunque su despliegue dependerá del avance de las negociaciones sobre un acuerdo de paz permanente, agregaron.Omán, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Catar y Kuwait declinaron hacer comentarios o no respondieron a las solicitudes de Bloomberg.El gobierno de Baréin aseveró en un comunicado que no ha aceptado ni ha dado señales de aceptar tarifas o peajes para los buques que transiten por el estrecho.“El paso libre y sin obstáculos de la navegación internacional por el Estrecho es una cuestión de derecho internacional, no un asunto sujeto a negociación”, indicó Baréin.ESTRECHO DE ORMUZ, 15/04/2026.- Captura de la web MarineTraffic que muestra el tráfico de embarcaciones en el estrecho de Ormuz este miércoles. Irán advirtió hoy que no permitirá ningún tipo de exportación ni importación en el golfo Pérsico, el mar de Omán y el mar Rojo si Estados Unidos continúa con su “acción ilegal” de bloqueo naval a los buques comerciales y petroleros iraníes en el estrecho de Ormuz.

EFE/ Marinetraffic. MarineTrafficBloomberg comunicó la semana pasada que Omán comunicó a funcionarios europeos que no hay forma de volver a la situación previa a la guerra en el estrecho de Ormuz.

Los buques que crucen esa vía marítima, un punto crítico para el suministro energético del Golfo, podrían pagar tarifas por servicios relacionados con la descontaminación del Estrecho y los costos de navegación.Omán, aliado tanto de Occidente como de Irán, enfrenta presiones de ambas partes. En público, el sultanato ha enviado mensajes contradictorios sobre las medidas que adoptará, aunque siempre ha afirmado que respetará el derecho marítimo internacional.Una de las personas expresó que Omán estudia el estrecho de Malaca, en Asia, como posible modelo, una señal de que intenta encontrar una solución que satisfaga tanto a Irán como al resto del mundo.

Según esa fuente, los dirigentes omaníes consideran que un sistema similar al de Malaca solo funcionaría si todos los países del golfo Pérsico lo aceptan. No está claro si un sistema voluntario sería una opción viable para Irán.El estrecho de Malaca es administrado de manera flexible por Indonesia, Malasia y Singapur, que cobran a los buques por los servicios de navegación y seguridad que sean necesarios.

Existe asimismo un fondo que recibe contribuciones voluntarias para garantizar una navegación segura, aunque no publica regularmente detalles sobre esos aportes. En 2017, Singapur comunicó que el fondo había recaudado US$22 millones durante un período de diez años, es decir, alrededor de US$2,2 millones al año.El tránsito comercial por el estrecho de Ormuz ha aumentado desde que Irán y Estados Unidos firmaron un acuerdo de paz provisional hace unas dos semanas.

Ese acuerdo, junto con el apoyo militar estadounidense a los buques, impulsó los flujos de petróleo por ese paso estratégico desde países como Arabia Saudita hasta más de 10 millones de barriles diarios, algo más de la mitad de los niveles previos a la guerra. Irán también incrementó sus exportaciones de crudo después de que Estados Unidos levantara el bloqueo sobre sus puertos.Durante una inusual visita a Europa la semana pasada, el sultán de Omán, Haitham bin Tariq, habló sobre los planes para el estrecho de Ormuz durante una reunión con el presidente francés, Emmanuel Macron, en París.

Ambos líderes señalaron en una declaración conjunta que promoverán un tránsito sin restricciones.Las personas indicaron que los países del Golfo, que sufrieron intensos ataques de Irán durante semanas en la fase inicial de la guerra, han mostrado disposición a reducir su rechazo al pago de peajes como parte de un esfuerzo por disminuir las tensiones.Las conversaciones entre Irán, Omán y sus vecinos sobre el estrecho de Ormuz coinciden con el viaje esta semana a Doha de los negociadores estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner para participar en conversaciones indirectas entre Washington y Teherán. Su objetivo era avanzar sobre el acuerdo provisional, que abrió un período de negociación de 60 días para resolver cuestiones como el programa nuclear iraní y miles de millones de dólares en fondos congelados.Esos esfuerzos comenzaron con dificultades luego de una serie de enfrentamientos en Ormuz a fines de la semana pasada, asimismo de los debates sobre la futura administración de la vía marítima.

Antes del conflicto, alrededor de una quinta parte del suministro mundial de petróleo y gas natural licuado pasaba por el estrecho.El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseveró el miércoles que los negociadores habían logrado avances y expresó que “nos estamos llevando muy bien”.La República Islámica cerró de hecho la vía marítima al comienzo de los bombardeos de Estados Unidos e Israel a fines de febrero, mientras que Estados Unidos respondió bloqueando el acceso de los buques iraníes a los puertos.Eso provocó un alza de los precios de la energía y escasez de suministros. Desde el inicio de la guerra, Irán ha exigido ejercer algún tipo de control futuro sobre el tráfico que atraviesa el estrecho.💰📈💱 ¿Ya se enteró de las últimas noticias económicas?

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