Un grupo de aficionados ingleses transformó por completo las gradas del jardín central del Truist Park en una auténtica tribuna de futbol la noche del miércoles. Los seguidores británicos adoptaron como su nuevo ídolo improvisado al jardinero central de los Atlanta Braves, Michael Harris II, durante el triunfo de la novena local por pizarra de 5-1 sobre los Saint Louis Cardinals.

Para Harris todo inició siendo una cosa extraña, pero terminó siendo una muy grata sorpresa que hasta se dio tiempo de capturar al final del partido en su propio smartphone. Los fanáticos ingleses llegaron al parque de las Grandes Ligas después de festejar la muy sufrida victoria de la Selección de Inglaterra 2-1 sobre la República Democrática del Congo en los octavos de final de la Copa Mundial, cuya sede para dicho encuentro eliminatorio fue la misma ciudad de Atlanta.

Sin conocer a fondo las reglas del beisbol, los fans decidieron volcar todo su arsenal de cánticos en apoyo al jugador de la novena anfitriona más cercano a su ubicación en las butacas, y ese afortunado fue Michael Harris II. Fieles a la rica tradición de las barras de apoyo de la Premier League, los aficionados idearon ingeniosos cánticos adaptados al rey de los deportes, desatando la locura en el estadio y provocando que la cuenta oficial de los Atlanta Braves en la red social X reconociera el inédito gesto de forma inmediata durante la misma noche del encuentro.

Entre las principales adaptaciones musicales que retumbaron en el diamante estadounidense destacaron: Una versión del clásico navideño britático Walking in a Winter Wonderland, la cual fue convertida por los hinchas en un sonoro Walking in a Harris Wonderland.Una variación del emblemático himno futbolero Three Lions, modificada bajo el título de Baseball's coming home again, with Michael Harris. A pesar de que el jardinero central no posee ningún tipo de vínculo con Inglaterra, el pelotero que ganara el premio al Novato del Año de la Liga Nacional en la temporada 2022 correspondió al eufórico respaldo.

El patrullero central impulsó una carrera definitiva mediante un sencillo remolcador en la parte baja de la octava entrada para asegurar el triunfo. El periodista Lloyd Canfield, corresponsal especializado en el futbol inglés y el Chelsea FC, documentó cada uno de los cánticos y compartió los videos del momento en redes sociales, volviéndose virales en cuestión de minutos.

Durante el cotejo, el propio jugador de los Atlanta Braves lanzó una pelota de recuerdo hacia la sección donde se ubicaba el contingente británico. Al finalizar el encuentro, el pelotero se acercó a la zona de gradas del Truist Park para convivir con el grupo.

Fue ahí donde se acordó un intercambio de reliquias: la gorra oficial de juego de Michael Harris II a cambio de la camiseta de la selección inglesa que portaba el reportero con el nombre del futbolista Dele Alli. Este episodio se suma a una serie de apropiaciones espontáneas por parte de aficiones futboleras desplazadas por el Mundial 2026 en distintos estadios de Estados Unidos que han dado un matiz diferente a las temporadas activas de los deportes profesionales como la de Grandes Ligas y el hockey.