SANTA ROSA.— La empresa Metalfor, una de las fabricantes de maquinaria agrícola más importantes de la Argentina, solicitó la apertura de un Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) ante el Ministerio de Trabajo de Córdoba, en un intento por reestructurar su situación económica y preservar las fuentes laborales en medio de un fuerte deterioro financiero. La compañía, con plantas en las localidades cordobesas de Marcos Juárez y Noetinger, acumula un pasivo superior a los 55.000 millones de pesos, enfrenta atrasos en el pago de salarios y deberá negociar con la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) un esquema que le permita superar la crisis, según reflejó el portal iProfesional.

Según la normativa vigente, tendrá plazo hasta el 15 de julio para presentar una propuesta ante la autoridad laboral.Metalfor es una empresa emblemática del sector de maquinaria agrícola. Fundada en 1974 por Luis Dadomo en la localidad cordobesa de El Fortín, se consolidó durante cinco décadas como una de las principales fabricantes nacionales de pulverizadoras autopropulsadas y otros equipos destinados a la producción agropecuaria.

Su crecimiento la convirtió en una referencia para el interior productivo argentino.La firma emplea a unos 600 trabajadores directos, por lo que la situación genera preocupación no solo entre el personal sino también entre proveedores y las economías de las localidades donde desarrolla su actividad. Asimismo de las dificultades financieras, la empresa afronta investigaciones judiciales vinculadas con su situación patrimonial.

Graves dificultades.El Procedimiento Preventivo de Crisis es una herramienta prevista en la legislación laboral para empresas que acreditan graves dificultades económicas. Su apertura permite negociar con los sindicatos medidas excepcionales destinadas a reducir costos laborales, siempre bajo la supervisión de la autoridad administrativa, con el objetivo de evitar una cesación total de actividades.La situación de Metalfor se suma a la de otras compañías vinculadas al complejo agroindustrial que en los últimos meses recurrieron a mecanismos concursales o de reestructuración financiera para hacer frente a elevados niveles de endeudamiento.

Entre los casos más conocidos aparecen Los Grobo, Agrofina, Surcos y otras firmas que atraviesan procesos similares, reflejando las dificultades que enfrenta parte del entramado agroindustrial argentino.Aunque la apertura del procedimiento no implica el cierre de la empresa, sí constituye un reconocimiento formal de la compleja situación económica que atraviesa. El resultado de las negociaciones con la UOM y la evolución del proceso serán determinantes para definir el futuro de una de las compañías más representativas de la industria de maquinaria agrícola del país.