La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que el número de fallecidos por los devastadores terremotos que golpearon Venezuela el pasado 24 de junio podría aumentar de manera considerable en los próximos días, conforme las labores de búsqueda y rescate den paso a las tareas de recuperación. “El terremoto de la semana pasada ha dejado más de 2,300 muertos, más de 5,000 heridos y cerca de 16,000 personas sin hogar”, declaró el director general de la agencia de salud de la ONU, Tedros Adhanom Ghebreyesus. La OMS coordina en la actualidad el trabajo de los equipos médicos internacionales de emergencia que se encuentran en el terreno atendiendo a los heridos y apoyando al sistema nacional de salud para que pueda seguir brindando otros tipos de atención esencial.

La organización reconoció que el impacto del desastre natural sobre los servicios de salud y el personal sanitario se ha visto amplificado por años de falta de inversión y crisis financiera, que provocaron la salida de decenas de miles de trabajadores de la salud hacia otros países. Incluso antes de los terremotos, según estimaciones citadas por expertos de la OMS, ya existían graves carencias de suministros y en muchos hospitales faltaba hasta el 37% de los medicamentos esenciales.

Con los terremotos, la situación precaria se agravó debido a que un número indeterminado de trabajadores de la salud ha fallecido, desaparecido o resultado afectado. Un responsable de emergencias de la OMS recordó que la encargada de toda la red de atención materna en La Guaira está desaparecida y, según se presume, habría fallecido en el terremoto. “Todo esto está teniendo un impacto directo en la respuesta sanitaria”, indicó.