La hipertensión es conocida en México como el “asesino silencioso” al ser la principal causa de ataques cardíacos, insuficiencia cardíaca, accidentes cardiovasculares y de insuficiencia renal crónica. Dado que la alta prevalencia de esta enfermedad convive con la desinformación, es común toparse con una infinidad de tratamientos y recomendaciones que fácilmente rozan en la charlatanería.

No obstante, pese a que no existe una solución milagrosa, la ciencia ha comprobado que se puede recurrir a opciones prácticas y complementaria a un tratamiento para ayudar a mantener los riesgos a raya, entre ellas, algunas bebidas. ¿Qué bebidas pueden ayudar a controlar la presión alta?

Hay que comenzar dejando en claro que la hipertensión es una enfermedad compleja en la que influyen diferentes ámbitos de la vida que van desde la alimentación y la actividad física, hasta el estrés y antecedentes genéticos. Las dos vías comprobadas para controlarla o reducirla son los cambios en el estilo de vida y los medicamentos.

No obstante y como asegura el cardiólogo preventivo de Cleveland Clinic, Luke Laffin, el control suele depender en un 70 % del primer factor. Así que, no es raro que el principal tratamiento sea el ejercicio y la dieta.

En esa línea, las investigaciones han encontrado que, si bien al día de hoy no existen opciones milagrosas y de una sola toma, se puede optar por algunas bebidas que parecen potenciar los resultados de un control.1. Jugo de betabelAlgunas investigaciones, incluida una encabezada por la Fundación Británica del Corazón, han relacionado el jugo de betabel con una reducción de la presión arterial.

De acuerdo con la propia dietista de la institución, Victoria Taylor, los nitratos presentes de forma natural en este vegetal pueden nivelar la presión debido a que dilatan los vasos sanguíneos, disminuyendo así la presión necesaria para bombear sangre por el cuerpo. “La ingesta diaria de 200 a 800 mg de nitrato proveniente del jugo de remolacha puede reducir la presión arterial sistólica en personas hipertensas sin que se observe desarrollo de tolerancia”, se lee en otra investigación publicada en la revista Nutrition, Metabolism & Cardiovascular Diseases.Mattias Carlström, profesor de fisiología cardiorrenal explicó en un comunicado emitido por Karolinska Institutet (institución universitaria médica situada en Solna, Suecia) que, en promedio, la presión arterial sistólica disminuye aproximadamente entre 4 y 5 mm Hg, y la presión diastólica baja 2 mm Hg, luego de la ingesta de 5 a 10 mmol de nitrato al día. Por ahora, los científicos siguen realizando investigaciones ya que los resultados obtenidos hasta ahora se han enfocado en grupos pequeños.

Asimismo, aclaran, el betabel no es la única opción para obtener el nitrato: las verduras de hoja verde, el perejil, el puerro, el apio, los rábanos y la col rizada también son una opción, aunque no necesariamente se recomiendan en bebidas. 2. Jugo de ciruela y zanahoria: opciones ricas en potasioAsí como la fibra, el consumo de potasio en México suele estar por debajo de los niveles recomendados a nivel mundial.

Este mineral esencial tiene diversas funciones dentro del cuerpo, entre ellas, la de regular los niveles de sodio, uno de los peores enemigos de la hipertensión.Cleveland Clinic detalla que, asimismo de ayudar a los riñones a eliminar el sodio, mejora la salud cardiovascular facilitando la circulación sanguínea. El consumo diario recomendado a nivel mundial es de 2,600 mg diarios para las mujeres y 3,400 mg en el caso de los hombres.

Se calcula que cumplir con las cantidades sugeridas puede reducir la presión arterial entre 4 y 5 mmHg. Dado que en ocasiones puede resultar complicado alcanzar la meta, los jugos de ciruela y zanahoria son una buena opción para sumar potasio a lo largo de la jornada.

En esa línea, el Dr. Luke Laffin añade: el jugo de toronja también es una gran fuente de potasio, aunque hay que tomarlo con ciertas precauciones, ya que puede llegar a interactuar con algunos medicamentos. 3.

Leche desnatadaDentro de las opciones para tratar la hipertensión existe la dieta Dash (Enfoques Dietéticos para Detener la Hipertensión), sus ejes rectores son, principalmente: Reducción del sodioAdopción de 5 porciones diarias de verdura y frutas respectivamenteConsumo de proteínas magras, cereales y granos Lácteos bajos en grasaEs aquí en donde entra el papel de la leche desnatada que, asimismo de aportar vitamina D, fósforo y calcio (nutrientes que protegen al corazón) parece ayudar a disminuir la presión arterial, algunos estudios sugieren que su consumo diario parece producir cambios a las 4 semanas, aunque, como alertan las propias investigaciones, se requiere mayor seguimiento. 4. Té verde y de manzanilla Preparar un té parece tener múltiples beneficios, incluidos algunos que ayudan directamente al corazón.

Un estudio publicado en Nutrients concluyó que los participantes que bebieron al menos 120 ml diarios de té verde durante un año tuvieron un 46 % menos de riesgo de desarrollar hipertensión en comparación con quienes no lo consumieron.Por su parte, la flor de manzanilla, conocida principalmente por sus propiedades calmantes, también parece contribuir a estabilizar la hipertensión. Una investigación destaca su papel como antiinflamatorio y antioxidante.

Ambas características ayudan a proteger los vasos sanguíneos. Qué bebidas tienen el efecto contrario Así como existen bebidas útiles para el corazón, también existen opciones que no son del todo recomendables para una persona con presión alta, como: Alcohol Bebidas energéticasRefrescosBebidas con cafeína Finalmente, aunque siempre es útil encontrar opciones que hagan más fácil y práctico el cuidado de la salud, antes de seguir recomendaciones de internet, lo recomendable es consultar con el médico de cabecera.

Si bien los estudios sobre algunos alimentos respaldan sus beneficios, no siempre son la mejor opción según el contexto. LHM