Adiós al beige: el color que los decoradores han recuperado para dar una mayor personalidad a los espacios

Durante años, los tonos beige, arena y blanco roto han dominado los interiores. Son colores luminosos, fáciles de combinar y capaces de crear espacios que transmiten serenidad.
No obstante, cada vez más decoradores están incorporando un color que parecía reservado para propuestas mucho más atrevidas: el rojo.Las tendencias se alejan de los ambientes recargados de otras épocas y lo utilizan estratégicamente. Ya no se trata de pintar una estancia entera ni de llenar la casa de elementos llamativos.
La idea es introducir pequeños toques de rojo capaces de romper la uniformidad visual y aportar profundidad a espacios dominados por colores neutros.El rojo vuelve como acento decorativoLa gran diferencia respecto a otras tendencias es que el rojo ya no busca convertirse en el protagonista absoluto. Los expertos en interiorismo lo utilizan como un acento que aporta contraste y dinamismo sin alterar la sensación de calma del conjunto.Funciona especialmente bien en espacios donde predominan materiales naturales como la madera, el mármol, la cerámica o las fibras vegetales.
En este tipo de ambientes, una pieza roja introduce un punto de tensión visual que hace que la decoración resulte más interesante y sofisticada.Los decoradores comparan este recurso con lo que ocurre en moda cuando se añade un bolso especial o unos zapatos llamativos a un estilismo sencillo. Ese pequeño detalle cambia por completo la percepción del conjunto sin necesidad de modificarlo todo.Cómo incorporar esta tendencia sin recargar la casaUna de las claves del éxito de esta tendencia es la contención.
Una lámpara de sobremesa, un aplique, una pantalla colgante o incluso un objeto decorativo en tonos cereza, teja o burdeos pueden ser suficientes para conseguir el efecto buscado.La iluminación se ha convertido, de hecho, en uno de los elementos favoritos para introducir este color. El rojo aplicado a una lámpara no solo aporta color, sino que también ayuda a resaltar las formas y a convertir determinadas piezas en auténticos puntos focales dentro de la estancia.Asimismo, esta tendencia permite adaptarse a distintos estilos decorativos.
Los tonos más intensos funcionan bien en interiores contemporáneos con líneas depuradas, mientras que los rojos teja, terracota o burdeos encajan mejor en espacios cálidos donde predominan las maderas naturales y los textiles en tonos tierra.El resultado es una decoración con más carácter y personalidad, pero sin renunciar al sensación equilibrio que sigue dominando las tendencias de decoración. Y es que, algunas veces, no hace falta hacer una reforma integral para transformar por completo el ambiente de una habitación.
Información de 20 Minutos. Edición y redacción: Noticias Today.
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