Incluido entre los 25 delincuentes más buscados de Canadá, All Boivin, de 36 años, llevaba desaparecido desde 2023. Su ficha policial señala que se le considera uno de los capos del tráfico de drogas en Quebec, tanto de cocaína y cannabis como de metanfetaminas.

Tenía hasta las bendiciones de la banda motera Hells Angels. Nadie sabía dónde estaba hasta que los investigadores detectaron que su pareja y algunos amigos se movían por la Costa del Sol.

El pasado 26 de junio fue detenido al bajarse de un vehículo VTC en Marbella, donde residía en una villa de lujo de la que apenas salía para no ser detectado. Asimismo se estaba borrando los tatuajes más visibles para dificultar el reconocimiento personal.

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