Intentaron matar a una mujer que se resistió a un asalto en "la esquina de los robos" de La Matanza
LA MATANZA.— En los últimos meses, el cruce de Blanco Encalada y el Camino de la Virgen -que funciona como colectora de la Autopista Riccheri- se convirtió en “la esquina de los robos” de Villa Madero, en La Matanza.Allí, un asaltante fue grabado por la cámara del auto de una vecina cuando le apuntó con una pistola para robarle. Entre los gritos desgarradores de la mujer y una vez que el semáforo se puso en verde y habilitó la circulación, la conductora huyó y pudo evitar el asalto y, quizás, la muerte.Pero otra conductora no tuvo la misma suerte.
Casi a la misma hora, otro ladrón la sorprendió en la misma esquina cuando detuvo la marcha de su vehículo en el semáforo.Brutal intento de asalto a una mujer en Villa MaderoEn el video grabado por la mujer que tenía la cámara instalada en su vehículo se puede ver que el ladrón que la atacó se movilizaba en una bicicleta, esperó a que la conductora superara su línea de marcha y la sorprendió por atrás. El asaltante inició a golpear la ventanilla del coche e intentó violentar la puerta de la conductora.La mujer entró en estado de shock.
Ante los gritos y la resistencia de la víctima, el ladrón tiró la bicicleta en la zona parquizada a la vera del Camino de la Virgen, se puso delante del vehículo, sacó una pistola y apuntó a la cabeza de la conductora.Al escuchar los bocinazos y los gritos de la mujer, el conductor de un Renault Sandero gris arrancó la marcha, subió con dos ruedas a la vereda y dobló a la derecha por Blanco Encalada. Casi al mismo tiempo, una pareja que circulaba en moto logró escapar justo en el momento en que el semáforo se ponía en verde.Fueron 35 segundos en los que la vida de la conductora estuvo a merced del delincuente que la atacó y le apuntó con un arma.
Aunque el rostro del ladrón quedó registrado claramente por la cámara del vehículo de la damnificada, hasta el momento no fue detenido por la policía bonaerense. El violento episodio sucedió a las 13.40 de este martes en la misma zona que, en 2020, había sido recorrida por el entonces ministro de Seguridad bonaerense, quien, a raíz del reclamo de los vecinos, ordenó la instalación de tres mangrullos para vigilar el área comprendida por la colectora de la avenida General Paz, el Camino de la Virgen y Rivera, y la colectora y Blanco Encalada.Esas avenidas marcan los ingresos en los barrios 2 de Abril y Domingo Millán.A principios de marzo pasado, este cronista llevó a cabo una recorrida por la zona.
Los mangrullos estaban rodeados de basura y en solo una de las torres había un efectivo; en los otros dos puestos de vigilancia móviles no había nadie.Según informaron a LA NACION los vecinos de la zona, ayer por la tarde ya no estaba la torre de vigilancia en el ingreso del barrio Domingo Millán, mientras que los otros dos mangrullos no tenían policías ni signos de estar en funcionamiento.Esas torres se instalaron en la zona el 11 de junio de 2020 por orden de Sergio Berni, que era entonces el ministro de Seguridad bonaerense. Ese día, Berni llegó en moto a un corte en la Autopista Riccheri que realizaban los vecinos del barrio 2 de Abril para reclamar seguridad debido al ataque contra Diego Giménez, de 28 años, herido de un disparo en la espalda cuando fumigaba la zona, en medio de la pandemia del virus Covid-19.“Anoche esto parecía Sinaloa”, afirmó aquel día el ministro Berni.
Y mientras recorría los estrechos y laberínticos pasillos del barrio les expresó a los periodistas: “Acá se les acabó el negocio a los narcotraficantes”.Por la tarde, Berni cumplió la promesa que había hecho a los vecinos para que levantaran el corte de la Autopista Riccheri y se instalaron tres torres de vigilancia, distribuidas en la colectora de la avenida General Paz. Pero, como dice el dicho, “lo bueno dura poco”.Durante la recorrida realizada por LA NACION casi seis años después de ese homicidio que derivó en aquel reclamo de los vecinos, las tres torres de vigilancia están rodeadas de basura.
Asimismo de la basura, a un costado de uno de los mangrullos se destacaba la silueta quemada de lo que alguna vez fue un utilitario. Esto significa que las adyacencias del puesto de vigilancia se convirtieron en el lugar donde los delincuentes descartan los automóviles robados.Allí, en las adyacencias de la misma zona donde las torres de vigilancia fueron abandonadas, un ladrón en bicicleta estuvo a punto de matar a una mujer que se resistió a que la asaltaran.
Fue a plena luz del día, en medio de los vehículos detenidos por el semáforo en rojo y ante la vista de los vecinos que esperaban en la parada de colectivos.
Información de La Nación. Edición y redacción: Noticias Today.
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