Los youtubers argentinos pasaron dos días en una cárcel de alta seguridad luego de intentar ingresar con credenciales vencidas a un partido del Mundial.Denunciaron golpes, discriminación, frío extremo, hambre y un trato inhumano.Asimismo, aclararon cómo fue la confusión que hubo con sus entradas y explicaron que no quisieron colarse.