El ambiente está tenso en la derecha y el gobierno lo sabe. La presentación de la acusación constitucional -empujada por libertarios y republicanos- encendió los ánimos en el sector y reavivó una antigua pugna entre la “derecha cobarde”, nominación que le dio la colectividad que fundó el Presidente José Antonio Kast a Chile Vamos, y la “derecha valiente”, como se autodenominan personeros de ese partido.

Las recriminaciones -que se han visto cruzadas también por otras polémicas- llegó a punto de mayor tensión este martes, luego de el contundente fracaso oficialista en el Senado del libelo contra Grau. Ninguno de los cuatro capítulos fue aprobado.

Es más, es la ofensiva que tuvo el desempeño más paupérrimo en el Senado desde el retorno a la democracia. En este crispado escenario, el Mandatario -quien se encuentra de gira en Uruguay y volverá al país este jueves- convocó para este viernes a los presidentes de partidos que respaldan a su gobierno a un desayuno.

La cita será a las 8.00 horas, en Palacio, en la que también estarán los ministros Claudio Alvarado y José García Ruminot. Previamente, la Segpres -dirigida por García Ruminot- se contactó este miércoles con los timoneles para invitarlos el mismo día a un almuerzo, el que, hasta el cierre de esta edición, seguía en pie.

El resultado de la acusación en el Senado trajo nuevas declaraciones que encendieron los ánimos en el sector. El senador Manuel José Ossandón (RN) -quien se ausentó de votar debido a que optó por ir a la gira presidencial con Kast- afirmó -desde Paraguay- que la acusación ensucia el ambiente para sentarse a conversar en el Congreso, para sacar adelante la agenda del Ejecutivo. “Nosotros en el Senado nos sentamos a conversar con los comunistas, con los socialistas, con los PPD, con la UDI, con RN, todos.

Y esto lo que hace es ensuciar ese ambiente. Yo no entiendo a los republicanos.

¿Por qué hicieron esto? Le están haciendo un daño a su Presidente", expresó.

Agustín Romero (republicano), en tanto, afirmó este martes -en entrevista con CNN Chile- que sus “aliados naturales” son los libertarios (que no forman parte del gobierno), más que Chile Vamos.El Ejecutivo ha mirado con atención la pugna en el sector en un escenario en que algunos acusan que ha sido “pasivo” a la hora de abordar el conflicto. La semana pasada, durante el comité político ampliado de La Moneda, los partidos se reprocharon mutuamente por las posturas adoptadas en la acusación contra Grau, mientras que la UDI pidió respeto a los republicanos luego de los emplazamientos del diputado Romero contra la exabanderada Evelyn Matthei.

En esa oportunidad, el biministro Claudio Alvarado solicitó a las colectividades que conformaran una instancia de coordinación entre las tiendas para resolver conflictos previamente y no llevarlos a Palacio. Esa idea, en todo caso, recibió un portazo de RN, ya que la senadora Andrea Balladares le enrostró que no son una coalición formalmente.

Asimismo, recalcaron que el Ejecutivo tiene que hacerse parte de la coordinación de las colectividades. En el sector hay, asimismo, un debate paralelo respecto a si conformar una coalición de cara a las elecciones futuras.

Sobre eso, el gobierno no ha tomado un rol activo, ya que republicanos se resisten con fuerza a la idea. La semana pasada, Alvarado se refirió a los conflictos del bloque e indicó que “los partidos que apoyan al gobierno, es importante que tengan instancias de diálogo, que puedan conversar sus diferencias, puedan tener un proyecto político común y actuar coordinadamente”, remarcó.

Asimismo, añadió que “buscaremos las instancias para que esa conversación se dé de manera interna, no por los medios de comunicación”. Así, ahora el Ejecutivo con la cita de este viernes pretende intentar ordenar al sector e instaurar una cita semanal de coordinación solo con timoneles.

Temor por eventuales desafueros En el encuentro, La Moneda busca establecer un mecanismo de trabajo con el sector y asimismo escuchar peticiones. La cita, eso sí, se realizará en medio de una preocupación adicional que hay en Palacio: la posibilidad de que se concreten desafueros -debido a investigaciones judiciales- a senadores del sector: Miguel Ángel Calisto (independiente, integrante del comité Evópoli), Camila Flores (RN) y Alejandro Kusanovic (Ind.).

Si se concreta la de Calisto -que es la que creen que será más probable en el Ejecutivo- se amenaza la mayoría parlamentaria del Ejecutivo en el Senado, cuyo quórum quedaría en 25 votos. Y si avanza otra causa, el escenario se pone más cuesta arriba, ya que si bien el quórum de aprobación también son 25 votos, no tendrían los senadores suficientes para avanzar en sus reformas más relevantes.

Por lo mismo, en La Moneda hablan de la “fragilidad” que tienen en estos momentos en el Senado, por lo que tienen que delinear una estrategia clara respecto a la postura que adoptarán con la oposición y también lograr que siempre los senadores estén alineados.