El zancudo del dengue ya está subiendo a la sierra

Hay una noticia que los mapas epidemiológicos ya muestran, pero que todavía no ha entrado con fuerza al debate público: el Aedes aegypti, el zancudo que transmite el dengue, está expandiendo su territorio en el Perú. Ahora, asimismo de la costa norte y la Amazonía, el famoso zancudo ha comenzado a registrarse en zonas donde históricamente no era habitual.Un estudio publicado en la revista científica Insects por investigadores de la Universidad Nacional Toribio Rodríguez de Mendoza y la Universidad Nacional de Jaén modeló, por primera vez con detalle topoclimático, la distribución actual y futura del vector en el país.
Los resultados muestran que el 10.23% del territorio nacional, es decir 132,053 km², presenta condiciones de alta probabilidad para la presencia del zancudo, mientras que otro 23.65% reúne condiciones moderadas. Entre los departamentos con mayor exposición figuran San Martín, Piura y Loreto, pero también Cajamarca, Amazonas y Cusco.
La sierra empieza a aparecer en el mapa del dengue.Esto obliga a replantear cómo se enfrenta la enfermedad. Durante años, las estrategias de control estuvieron concentradas en las regiones donde el dengue era más frecuente.
No obstante, si el vector está alcanzando altitudes superiores a los 1,000 metros, ciudades serranas que nunca prepararon sus sistemas de salud para enfrentar esta enfermedad podrían quedar expuestas. Muchas no cuentan con experiencia acumulada en vigilancia epidemiológica, diagnóstico oportuno o manejo de brotes, porque hasta hace poco el dengue no formaba parte de sus principales preocupaciones sanitarias.El NiñoDetrás de esta expansión se encuentra una combinación de factores climáticos.
El cambio climático genera condiciones más favorables para la supervivencia y reproducción del zancudo, mientras que fenómenos como el inminente El Niño pueden acelerar el proceso. Las temperaturas elevadas reducen la duración del ciclo de vida del Aedes aegypti y pueden acortar el tiempo que necesita el virus para desarrollarse dentro del insecto.
En la práctica, esto significa más mosquitos, una mayor capacidad de transmisión y un riesgo creciente de brotes.El Perú ya conoce las consecuencias de esta dinámica. Según el Centro de Control de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), en 2023, el país registró más de 222,620 casos de dengue y 381 fallecidos, en una de las epidemias más severas de su historia reciente.
Las altas temperaturas, las lluvias intensas, la acumulación de agua estancada y las dificultades para responder con rapidez contribuyeron a la expansión de la enfermedad.Lo que el estudio de Vergara y Valqui-Reina añade es una mirada hacia el futuro. Bajo escenarios conservadores de cambio climático, las áreas con alta probabilidad de presencia del zancudo podrían expandirse un 4.47% adicional hacia 2070.
Puede parecer una cifra modesta, pero representa la continuidad de una tendencia que ya está en marcha y que podría exponer a nuevas poblaciones al riesgo de transmisión.El nuevo gobierno que asume en julio encontrará un escenario complejo. La expansión del zancudo hacia zonas donde históricamente no estaba presente plantea complejidades de vigilancia, prevención y respuesta sanitaria que difícilmente podrán resolverse únicamente con medidas de emergencia.
Los resultados del estudio sugieren la necesidad de incorporar esta nueva realidad en la planificación de largo plazo, especialmente en las regiones que hasta ahora no han sido consideradas prioritarias frente al dengue.
Información de El Comercio (Perú). Edición y redacción: Noticias Today.
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