La actriz contó que a tres días de viajar a casarse resolvió que no sentía lo que esperaba, a pesar de que su prometido era el hombre que cualquier mujer podía anhelar. Esta es la historia.La primera actriz colombiana Vicky Hernández sorprendió al contar una anécdota de su vida, cuando comenzaba su carrera teatral.La experiencia la dio a conocer en medio de una conversación con las periodistas María Elvira Samper y Yolanda Ruiz, quienes la entrevistaron en su espacio ‘Las menopáusicas’.Vicky Hernández se casaría y se iría del paísHernández recordó que a los 18 años se comprometió en matrimonio y todo estaba listo para la boda.

Había quedado claro que con la unión ella seguiría haciendo teatro. La actriz recordó que en aquel entonces estaba con Carlos José Reyes en el montaje de El Manantial de los Santos en la Casa de la Cultura.

Se refirió a su prometido como “muy importante, muy querido, muy bonito”, alguien que, “lo habría deseado cualquier ser femenino para su esposo (…) Lo único importante era que yo iba a seguir haciendo teatro allá”.No obstante, antes de viajar a Nueva York donde empezaría su nueva vida, una caminata por la capital colombiana le hizo reflexionar.“Faltando como unos cuatro, tres días para el viaje, yo salí al centro de Bogotá y yo iba caminando y yo dije: ‘Me voy a casar, pero yo no sé. ¡Me voy a casar!’”, expresó recordando lo que pensó ese día en el que fue consciente de que no había amor.“Eso así no debe ser.

A mí no me daba como una emoción, como una locura de amor, como una cosa en el cuerpo. No, era ahí como: ‘Me voy a casar’.

Dije: ‘No, esta vaina no es así, esto no funciona’”.La vallecaucana mencionó que hizo lo que se estilaba en la época para comunicar el mensaje, a través de un marconi o telegrama que seguramente decía: “Cancelado, cancelado viaje, compromiso. No, hablamos.

Algo así”.El rompimiento del compromiso no pasó por alto ni para el futuro esposo ni para la familia de Vicky, que reaccionó al hecho, el exprometido también viajó a Colombia para saber sobre lo ocurrido. Fue entonces cuando Vicky puso por delante su opinión.“Entonces el señor vino (…) Parecía una escena italiana, una ópera italiana”, recordó la actriz que se mantuvo en su decisión y ante la insistencia de su parentela reaccionó “No es que no me voy a casar.

Pues si ustedes quieren tanto al señor, cásense ustedes con él, pero yo no”.Hernández de 18 años en aquel tiempo continuó con su carrera artística y se convirtió en una de las actrices más reputadas tanto en teatro, como en cine y tv. Tuvo dos hijos: Mateo y Juan Sebastián Calero, este último también actor.Aquí más noticias que son tendencia