El Departamento de Estado de Estados Unidos designó el miércoles a la banda ecuatoriana "Chone Killers" como organización terrorista extranjera, imponiendo sanciones al grupo al que acusa de haber cometido múltiples atentados contra civiles y funcionarios. El Departamento de Estado también ha calificado al grupo como "terroristas globales especialmente designados", declaró el secretario de Estado Marco Rubio en un comunicado.

"Chone Killers es una pandilla ecuatoriana que ha cometido múltiples ataques contra civiles, agentes de las fuerzas del orden y funcionarios gubernamentales, e incluye notorios asesinatos de funcionarios públicos", expresó la nota. Durante el segundo mandato de Donald Trump, Estados Unidos ha tratado de tomar medidas enérgicas contra las bandas, designando a varias como organizaciones terroristas extranjeras y llevando a cabo una campaña de ataques letales contra embarcaciones sospechosas de tráfico de drogas frente a las costas de Venezuela y la costa del Pacífico de América Latina.

"La Administración Trump, en colaboración con Ecuador y el presidente Daniel Noboa, continuará protegiendo nuestro hemisferio manteniendo las drogas ilícitas fuera de nuestras calles y desarticulando las fuentes de ingresos que financian a los narcoterroristas violentos", aseveró Rubio en el comunicado. Desde el inicio del segundo mandato de Donald Trump, Estados Unidos ha ampliado el uso de la designación de Organización Terrorista Extranjera (FTO, por sus siglas en inglés) para incluir no solo grupos extremistas, sino también organizaciones criminales transnacionales vinculadas al narcotráfico, el tráfico de personas y la violencia organizada.

Entre las organizaciones incorporadas se encuentran el Cártel de Sinaloa, el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), el Tren de Aragua, la Mara Salvatrucha (MS-13) y otras estructuras delictivas que operan en América Latina. La designación permite al gobierno estadounidense congelar activos bajo su jurisdicción, prohibir cualquier tipo de apoyo material, imponer sanciones económicas y ampliar la cooperación con gobiernos extranjeros para perseguir a sus integrantes.

Históricamente, la lista de organizaciones terroristas del Departamento de Estado estuvo integrada principalmente por grupos con motivaciones políticas, separatistas o religiosas. Entre ellos destacan Al Qaeda, Estado Islámico, Hamás, Hezbolá y las antiguas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, retiradas de la lista luego de el acuerdo de paz firmado en 2016.

La incorporación de organizaciones dedicadas principalmente al crimen organizado representa un cambio significativo en la política de seguridad de Washington, al equiparar el impacto de estos grupos con el de organizaciones terroristas tradicionales y ampliar las herramientas legales para combatirlas dentro y fuera de Estados Unidos.