POSADAS.— Matías Riquelme (25) y Guiliana Scherocki (23) son estudiantes de tercer año de Bioquímica y Farmacia, respectivamente en la Facultad de Ciencias Exactas, Químicas y Naturales de Posadas. Con gran esfuerzo de sus padres dejaron su Puerto Esperanza y Puerto Rico natal para perseguir sus sueños profesionales en la Universidad Nacional de Misiones.Este empeño tuvo recientemente su recompensa y refuerza sus convicciones hacia sus futuros.

Es que los jóvenes integraron el equipo ganador del Hackathon startup “One Health”, realizado en el marco del IV Congreso Interdisciplinar en Salud, en Chapecó, Brasil que se llevó a cabo del 17 al 19 de junio en la Universidad Comunitaria de la Región de Chapecó.Entre otros cuatro integrantes, todos ellos graduados y haciendo posgrados, los misioneros fueron los únicos estudiantes y durante esta maratón de once horas de trabajo de desarrollaron la propuesta de cápsulas biodegradables con el hongo Trichoderma harzianum que tienen la capacidad de degradar antibióticos presentes en los desechos de la cría de cerdos y contribuir a reducir la aparición de bacterias resistente. Esto en respuesta a la temática de la resistencia antimicrobiana, una problemática a nivel mundial en materia de salud. “Para resolver el problema, nos centramos en la producción porcina de Brasil, los integrantes brasileños nos contaron el contexto.

Esto quiere decir que a los cerdos se les aplican muchos antibióticos y muchas veces no terminan de metabolizarlos y esto termina en sus desechos en el suelo y contaminando. Se produce una presión selectiva que desarrolla superbacterias que después si llegaran a infectar a las personas son problemáticas porque no responden a los tratamientos convencionales con los antibióticos”, explicó Matías en diálogo con El Territorio.

El proyecto fue nombrado como Biosuin-T, neologismo que sintetiza las características del producto: “bio”, por ser cápsulas biodegradables, “suin” por suíno, que es una forma llamar a los cerdos en portugués y “T”, de Trichoderma que es el hongo que emplearon para la cápsula. La idea se inspiró en investigaciones de biorremediación desarrolladas en Misiones por equipos del Instituto de Biotecnología de Misiones. “A los brasileños les pareció muy innovadora porque, al menos con los que estábamos en la mesa, nunca pensaron que el hongo se podía utilizar de esa forma y eso es algo que producimos acá.

Entonces también poner en valor la producción regional que tenemos acá en ciencias”, reconoció el estudiante. Reconocido por expertosDurante el Hackathon el equipo trabajó en el marco teórico y el armado de un protocolo de cómo crear la cápsula, “no llegamos a nada físico”, pero la idea y lo que sustenta todo el proyecto están listos para futuras aplicaciones.

El trabajo fue sometido a escrutinio y avalado por profesionales de una extensa trayectoria y experiencia. “Fue un gran orgullo para nosotros, una emoción enorme sentir que teniendo al lado a egresados con doctorados y nosotros estando en tercero pudimos demostrar todas nuestras capacidades y habilidades. Sobre todo romper la frontera de lo que es el idioma, con Mati dentro de todo entendemos el portugués y fue más fácil llevarlo”, remarcó, por su parte, Guiliana.Los jóvenes estudiantes se enteraron de la actividad por una invitación que hizo a toda a clase su profesor Jorge Enrique Deschutter en la cátedra de Epidemiología, fue una invitación abierta a todo el curso. “Nos contó la propuesta del congreso y aquellos que estábamos interesados charlábamos con él y nos anotábamos con él”, contaron.

Giuliana y Matías coincidieron en esa materia que ambos eligieron como optativa; viajaron gracias a una autogestión y con apoyo de la facultad.Luego de el mérito obtenido, compartieron la alegría y el orgullo del docente, quien les afirmó que fueron una gran representación de Argentina.“Sentimos que esta experiencia nos contribuyó mucho en nuestra formación porque nos orientó y nos dio mucha seguridad de lo que estamos estudiando y cómo vamos avanzando en la carrera, nos da una seguridad de que estamos por el camino correcto. Todo lo que nos da la facultad a nosotros en ese sentido, cómo nos forman, que nos ponen a un nivel internacional”, remarcó Matías.Así, midiéndose con otros grandes profesionales, los estudiantes pusieron en valor la posibilidad de estudiar en la universidad pública.

En el caso de Giuliana es parte de cuatrillizas y sus padres pudieron lograr que todas cumplieran sus sueños profesionales. “Lo ideal era que todas vayamos al mismo lugar, pero cada una tenía pasiones distintas, entonces dos terminamos acá en Posadas, una fue para Corrientes, y otra ya se recibió y está trabajando en Puerto Rico”, compartió la estudiante de Farmacia.Matías, en tanto, es el primero de su familia que llega a la universidad. “Para mí es una oportunidad, un crecimiento en todos los aspectos, venir desde un pueblo del interior hasta acá a formarse como un profesional. Creo que la universidad nos promueve la movilidad social ascendente, nos permite progresar, obtener mejores oportunidades de las que hubiésemos podido tener sin la universidad, sin la educación que nos dan, pública, gratuita y de calidad.

Me resonó mucho la historia de Cristina Weber, es bioquímica también, es un claro ejemplo de cómo la universidad puede cambiar vidas y yo creo mucho en eso”, expresó el joven de Puerto Esperanza.En esa misma línea, Giuliana, remarcó: “La verdad, venir a la universidad pública es un gran privilegio, porque hay muchos que no tienen esa posibilidad, ese acceso porque hoy en día está muy complicada toda la situación. Poder venir a estudiar y que nos brinden una educación que es muy buena, de calidad, es lo más valioso”.Consultados sobre hacia donde quieren dirigir sus carreras profesionales en un futuro, Matías indicó que su participación en el proyecto le permitió ampliar su mirada sobre la bioquímica, una disciplina que, según indicó, no solo está vinculada al ámbito clínico sino también al biotecnológico.

Afirmó que la experiencia lo inspiró a proyectar futuras investigaciones en Misiones con el objetivo de desarrollar productos innovadores que contribuyan a mejorar la calidad de vida de la población y al desarrollo de la provincia.Giuliana, por su parte, comentó que le gustaría especializarse en la elaboración de medicamentos magistrales para ofrecer tratamientos con dosis personalizadas según las necesidades de cada paciente. Asimismo, expresó su intención de acercar ese servicio a Puerto Rico, ya que, según indicó, en la actualidad solo se encontraría disponible en Posadas.