Carl Rinsch recibió una sentencia de dos años y medio de prisión luego de ser declarado culpable por desviar 11 millones de dólares que Netflix había destinado a la producción de una serie. Aunque el actor Keanu Reeves pidió al juez que mostrara clemencia hacia el cineasta, el tribunal determinó imponer una condena de 30 meses en la cárcel, asimismo de otras medidas económicas y médicas.

El director estadounidense, de 50 años, fue hallado culpable de fraude electrónico y lavado de dinero por un jurado de Manhattan en diciembre de 2025. Durante la audiencia para definir la pena, la fiscalía solicitó una condena de cinco años de prisión; no obstante, el juez federal Jed Rakoff decidió reducirla al considerar las pruebas que acreditaban que Rinsch padece un trastorno de salud mental.

La investigación dio a conocer que entre 2018 y 2019 Netflix entregó 44 millones de dólares para desarrollar la serie White Horse, posteriormente renombrada como Conquest. El proyecto de ciencia ficción, que incluso tuvo grabaciones en Uruguay, nunca llegó a completarse.

Más adelante, en marzo de 2020, la plataforma le otorgó otros 11 millones de dólares para continuar con la producción. En lugar de destinar esos recursos a la serie, el cineasta llevó a cabo inversiones de alto riesgo en opciones bursátiles y criptomonedas, asimismo de utilizar parte del dinero para adquirir artículos de lujo como relojes, muebles, antigüedades, varios automóviles Rolls-Royce, un Ferrari, ropa y hospedajes.

Asimismo de cumplir una pena de 30 meses en prisión, el juez ordenó que Carl Rinsch pague cerca de 11 millones de dólares como restitución. También deberá seguir un tratamiento ambulatorio de salud mental y abstenerse de consumir “narcóticos y otras drogas similares”.

Antes de escuchar la sentencia, el director aceptó su responsabilidad por lo ocurrido y declaró: Semanas antes de que se conociera la sentencia, Keanu Reeves envió una carta al juez Jed S. Rakoff para solicitar que la decisión contemplara “clemencia, misericordia y justicia”.

El actor explicó que no conocía todos los detalles del proceso judicial, pero quiso expresar su apoyo a quien dirigió 47 Ronin, la leyenda del samurái. Reeves también recordó que ambos desarrollaron una amistad después de filmar la película y que incluso asistió a la boda de Rinsch en Uruguay en 2014.

Aunque defendió al cineasta, el actor reconoció que éste suele caer en conductas de autosabotaje y exagerar la dimensión de sus proyectos. Aun así, dejó claro que no buscaba justificar los delitos: Finalmente, el juez tomó en cuenta esa carta, así como la ausencia de antecedentes penales del director y otros escritos presentados en su favor, para definir una condena menor a la que había solicitado la fiscalía.