En los últimos días, el caso de Edda Elisa Pilz ha reabierto el debate sobre los códigos de vestimenta que imponen las aerolíneas a sus pasajeros después de que esta popular influencer de fitness denunciara en sus redes sociales que le habían denegado el acceso al avión por llevar un atuendo demasiado "revelador" a su llegada a la puerta de embarque.En concreto, Pilz, quien acumula más de un millón de seguidores entre Instagram y TikTok, aseveró en su vídeo viral que un miembro del personal de esta aerolínea, Lufthansa, le instó a colocarse una chaqueta encima de su ropa deportiva porque consideraba que, de lo contrario, iría "desnuda" y, en esa línea, le prohibiría embarcar.Los hechos ocurrieron en el aeropuerto de Berlín cuando la joven de 25 años intentaba embarcar en un vuelo con destino a Viena. En este punto, un empleado de la aerolínea la detuvo mientras intentaba escanear su tarjeta de embarque, recriminándole que, supuestamente, no llevaba "nada puesto" encima.

Aunque ella le explicó que se trataba de un atuendo deportivo cómodo, acorde a la ola de calor que azotaba al país en ese momento, el empleado le denegó el acceso e, incluso, la responsabilizó del retraso que, según él, estaba sufriendo el vuelo a causa de este percance. Finalmente, la influencer decidió ponerse la chaqueta, a lo que él le obligó a llevarla completamente cerrada para que le cubriese el pecho y así dejarle embarcar.

A pesar de que logró tomar su vuelo, Pilz, conocida por su participación en formatos de telerrealidad alemanes como Ex on the beach o Sommerhaus der Stars, lanzó una queja pública hacia la presunta actitud grosera e inconsistente del empleado de la aerolínea. "Si hay reglas, las acepto, pero entonces enséñame las reglas", apuntó ella en su vídeo.Ante el revuelo formado en redes sociales, la aerolínea emitió un comunicado en el que se desvinculaban de las expresiones utilizadas por este empleado —entre ellas, la de comparar su vestimenta con ir "desnuda—, alegando que "no se corresponden" con los "estándares" de la compañía y que tomarán medidas al respecto luego de revisar el caso.Aun así, la aerolínea sostiene que el personal tiene libertad para actuar con discreción en caso de que los pasajeros no utilicen ropa "apropiada para el carácter de un viaje público", en tanto a que las prendas presenten eslóganes o mensajes ofensivos, así como que pueda afectar al bienestar del resto de pasajeros del avión, ateniéndose a la diversidad cultural de las personas que viajan con la compañía.