En un escenario de superávit comercila récord, el Gobierno nacional oficializó este miércoles una nueva reducción de los Derechos de Exportación (DEX) para un amplio conjunto de productos industriales que aguardaban el anuncio desde hace meses.La medida, que fue foco de debate en las últimas reuniones de los industriales con los funcionarios de Economía, fue instrumentada a través del Decreto 566/2026 con el objetivo de “mejorar la competitividad de las exportaciones, impulsar el ingreso de divisas y promover el desarrollo de actividades con mayor valor agregado”. Si bien se estima un costo fiscal de u$s 100 millones, lo que para los industriales representa una “bajo impacto” en las arcas del Estado, aseguran que la negociación fue un duelo “mano a mano” con el titular de la cartera, Luis Caputo, bajo la premisa: “no hay plata”.“Aunque llueven dólares por el boom de las exportaciones, el foco de Economía sigue en el superávit fiscal”, agregó.Alivio en bloquesPublicado este 1 de julio en el Boletín Oficial, el decreto establece un esquema de desgravación dividido en tres bloques, con rebajas inmediatas para algunos sectores y un cronograma de reducción gradual para otros.En los considerandos de la norma, el Ejecutivo sostiene que la iniciativa responde a la necesidad de “fortalecer la posición competitiva de la producción nacional en los mercados globales”.

Al mismo tiempo apunta a “alinear las políticas de reducción del costo fiscal y financiero asociado a la exportación de bienes con los principios de la libertad y una mayor apertura del comercio”.El Anexo I elimina de manera inmediata las retenciones al fijar una alícuota del 0% para un amplio listado de insumos industriales. La medida alcanza a productos químicos básicos, plásticos, manufacturas siderúrgicas y componentes para la industria automotriz, entre otros bienes, con el objetivo de reducir el costo exportador y mejorar su inserción en los mercados internacionales.En tanto, los Anexos II y III establecen un esquema de reducción mensual de las alícuotas que comienza en julio de 2026 y culminará el 1 de junio de 2027, cuando todos los productos alcanzados pasarán a tributar una alícuota del 0%.El Anexo II comprende productos petroquímicos, fertilizantes y vehículos terminados, sectores considerados estratégicos por su aporte a la producción industrial y a las cadenas de valor locales.

Por su parte, el Anexo III incluye hidrocarburos y combustibles derivados, como naftas, combustibles para aviación y gasoil, que también tendrán una baja escalonada de los derechos de exportación.Según datos del sector privado, las posiciones arancelarias que hasta ahora permanecían gravadas por derechos de exportación representaban operaciones por alrededor de u$s 4000 millones, por lo que la medida era uno de los principales reclamos de la industria exportadora.No obstante, el decreto dejó fuera de la rebaja a dos sectores que venían negociando una reducción de las alícuotas: el aluminio y el acero. La decisión respondió al costo que implicaba ampliar el beneficio en el actual contexto de restricción fiscal.En línea con esa estrategia, el propio decreto señala que, “con el fin de cumplir el objetivo de la presente medida sin comprometer el equilibrio fiscal, corresponde establecer un esquema de implementación de reducción de las alícuotas (...) en dos etapas: una de aplicación inmediata y otra escalonada”.Asimismo, el Ejecutivo sostiene que la reducción de retenciones constituye “una medida focalizada de política comercial externa que atenúa costos marginales, mejora precios de exportación y dota de una mayor competitividad en el ámbito internacional (...) sin comprometer los niveles de recaudación tributaria”.Con esta reforma, el Gobierno da respuesta a uno de los principales planteos del sector privado para mejorar la competitividad y habilitar mayores exportaciones.