El gobierno de Estados Unidos no prevé renovar el T-MEC y, en cambio, propuso una revisión anual del tratado comercial con México y Canadá, adelantó el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, en declaraciones a Bloomberg.El Tratado entre Estados Unidos, México y Canadá (T-MEC) seguirá vigente durante otra década, siempre y cuando ningún país decida retirarse. Las revisiones anuales, en lugar de una renovación a largo plazo, abren la puerta a años de negociaciones polémicas sobre las normas que rigen las cadenas de suministro en todo el continente y los bajos aranceles, vitales para los fabricantes de automóviles, los agricultores y las empresas energéticas.

¿Qué busca el gobierno estadunidense?La Casa Blanca busca elevar las exigencias regionales exigiendo que los automóviles tengan 50 por ciento de contenido estadunidense exclusivo. Esto elevaría el contenido regional total hasta un ochenta y dos por ciento para mantener las preferencias arancelarias en la zona norteamericana.Paralelamente, las autoridades buscan blindar el mercado frente a los productos provenientes de China.

En la actualidad, el equipo de Jamieson Greer, representante comercial de Estados Unidos, mantiene mesas de negociación exclusivas con México, dejando temporalmente de lado a la representación de Canadá.México y Canadá estaban listos para la firmaPor su parte, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, dio a conocer ayer que su gobierno firmó la carta para ampliar el acuerdo por 16 años más. El gobierno de Canadá también firmó el documento, cumpliendo con los requisitos de la revisión regional.Si las naciones no alcanzan un consenso definitivo sobre las reglas de origen automotriz, el pacto entrará en un limbo indefinido.Esto implicará revisiones anuales obligatorias, debido a que hoy l de julio de 2026 se cumple el plazo.Aranceles sobre la mesaAmbas naciones evalúan aplicar un arancel global universal del 15 por ciento sobre los automóviles norteamericanos.

No obstante, se contemplaría una tasa preferencial menor para México y Canadá si aceptan adoptar normas de origen mucho más estrictas en sus plantas de ensamblaje.A pesar de la tensión, las negociaciones continuarán formalmente el 20 de julio con una tercera ronda de conversaciones bilaterales. El libre comercio de la región, que acumula 32 años de vigencia, enfrenta así su mayor desafío estructural de la década.MRA