Los orígenes del milagro Beccacece en el Perú: Del obsesivo del VHS entre combis y menús en el Boys de Sampaoli a vencer a Alemania en un MundialNéstor Lorenzo, el “arequipeño”: la historia de la camisa guinda, la estampita peruana que llevó al Mundial y el día que hizo llorar al vestuario de MelgarQue se haya pasado casi todo el Mundial mirando al suelo era una mala señal. O quizá un aviso discreto de que la tristeza -o la catástrofe- estaba próxima.

Lo cierto es que Marcelo Bielsa, muy a su estilo, se presentó ante la prensa en Uruguay días después de la bochornosa eliminación de su selección en primera fase. Y lo hizo para dar su versión de los hechos frente a un crimen deportivo en el que se le asume como gran culpable.LEE: ‘Gauchos na Copa’: La emotiva historia del hijo del ‘hincha más triste’ de Brasil que continúa su legado recorriendo el Mundial en el ‘Brazucamovil’Marcelo reconoció que el plantel uruguayo conversó con él en repetidas ocasiones para hacerle saber su desacuerdo en varios procedimientos dentro de su rol de seleccionador.

Expresó también que, convencido y no obligado, cedió en muchas de las peticiones-sugerencias- requerimientos para que la fiesta fuese en paz. “Hubo un pedido en cuanto a la reducción de los tiempos de las charlas. Yo tengo maneras de explicar, y siempre opté por hacer determinada cantidad de charlas y ellos pretendían que se redujeran, y yo accedí positivamente.

Después del partido con Estados Unidos (con una recordada derrota 5-1), cuando yo mantuve charlas con distintos grupos de jugadores, ellos hablaron sobre estas cosas y yo asumí un compromiso y consideré esas cosas”, explicó el entrenador.Dio a conocer también, por ejemplo, que incluso las charlas que él daba se redujeron al mínimo a pedido de sus dirigidos. “Las charlas que yo he dado son charlas colectivas en cuanto al rival a enfrentar, charlas colectivas en las que se explican los trabajos que se van a realizar en el entrenamiento para reducir el tiempo de trabajo, charlas colectivas sobre los partidos anteriores para corregir errores, que siempre creí que eran convenientes. Después hubo una charla con uno de los héroes de la cordillera y una charla de FIFA, todo eso yo lo registré y las charlas nunca eran de más de diez minutos.

Lo revisé especialmente, porque cuando hay un pedido del grupo de esta naturaleza, hice muchas consultas y, con el fin de adaptarme a las necesidades de las nuevas generaciones, hicimos instancias más cortas. Todo eso hasta que me pidieron que eso se interrumpiera, y yo eso lo tengo que tomar en cuenta.

Si a mi los jugadores me dicen que las charlas los saturan, yo lo tengo que considerar”, afirmó. Eso sí, negó que haya aceptado cambiar el planteamiento inicial frente a España a petición de los jugadores, aunque sí aceptó que hizo muchas concesiones en la forma de entrenar, por ejemplo.

Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida de 0201oficial (@0201oficial) “Respecto a cambiar la estrategia contra España digo que eso no sucedió, y si hubiera sucedido no hablaría bien de los jugadores, pero no sucedió. La observación del partido contra España indica que jugamos de acuerdo a mis ideas, que siempre fueron las mismas”, expresó sobre la polémica creada en pleno Mundial.Lo cierto es que Bielsa confirmó que le puso punto final a su relación con Uruguay un día antes del mes de su cumpleaños 71.

El entrenador, genio para muchos, fue letal consigo mismo al repetir que “no le dejo nada a Uruguay”. Por lo pronto, un Mundial volvió a dejarlo muy pronto a él, otra vez.