Una mujer víctima de violencia de género ha afirmado este miércoles sentirse "humillada" cuando vio cómo el abogado que la asistía en ese caso se masturbaba a través de una videollamada que mantenía con ella desde el coche.El juicio se ha celebrado en la Plaza 2 del Juzgado de Violencia contra la Mujer de Vigo (Pontevedra) y el abogado procesado no ha comparecido pero sí ha presentado un escrito de alegaciones en el que ha asumido los hechos.El caso ha quedado visto para sentencia y el Ministerio Fiscal pide para él una multa de 720 euros por el artículo 173.4 del Código Penal: dirigirse a otra persona con expresiones, comportamientos o proposiciones de carácter sexual que creen a la víctima una situación objetivamente humillante, hostil o intimidatoria, sin llegar a constituir otros delitos de mayor gravedad.La mujer sufrió esta situación el 13 de enero de 2026 cuando el abogado del turno de oficio que le asistía en otro caso de violencia de género le hizo una videollamada. "Me di cuenta de que el móvil se movía de forma extraña, como que se estaba masturbando, y me asusté, pero me dije: es mi abogado y no puede ser.

Agachó la mirada y por sus lentes vi que estaba desnudo de cintura para abajo y se estaba masturbando", ha relatado.La víctima ha afirmado que se bloqueó y que vio cómo el hombre continuó hasta el final y que escuchó sonidos de excitación. Ella estaba "en 'shock'" pero logró hacer pantallazos.

"Aparte de sentirme vulnerable y humillada, psicológicamente me afectó mucho; empecé a tener pesadillas de que mi hija, que es grande, era pequeña y corría para escapar de él. Me tuvieron que aumentar dosis que ya tomaba para poder dormir", ha contado ante el juez.La mujer denunció los hechos y acudió al Colegio de Abogados de Vigo, donde se entrevistó con la secretaria, quien, al escucharla se mostró sorprendida, pero no tanto cuando le expresó el apellido del abogado y comprobó, según ha indicado la víctima, que él ya tenía antecedentes penales por exhibicionismo ante una menor.La acusación particular ha requerido que se soliciten los antecedentes penales, pero el juez ha precisado que este es un delito leve que no incluye la agravante por reincidencia.Según ha trascendido en la vista, el procesado fue sancionado con dos años de suspensión por el Colegio de Abogados, un castigo con el que se conformó, y en su escrito al juzgado traslada que ha cerrado el despacho y que deja la profesión, que se ha dado de baja de la actividad profesional luego de 13 años de abogacía en los que no ha estado "a la altura de las circunstancias".La Fiscalía ha encontrado la declaración de la mujer coherente y verosímil y ha dicho que el abogado ha admitido los hechos.

La acusación particular ha pedido una medida de alejamiento de 500 metros de la víctima.