Los terremotos de Venezuela han supuesto que miles de personas se hayan visto afectadas y obligadas a abandonar sus lugares de residencia. Así, muchos ciudadanos se concentran en áreas improvisadas donde ha comenzado a aflorar el miedo a posibles secuestros de menores que se han quedado solos luego de los seísmos.Así, tal como ha explicado este miércoles Espejo Público, el miedo no solo se debe a la falta de seguridad en estas zonas, sino que ya existe un patrón que organizaciones y especialistas llevan años señalando: estas situaciones de emergencia son los escenarios favoritos de los traficantes y explotadores de menores.Ante esto, el matinal ha conectado en directo con Luciana Minassian, abogada, quien ha denunciado haber detectado, en los últimos días, diferentes publicaciones sospechosas en plataformas de compraventa.

Bajo la apariencia de "vender muñecos, peluches" u otros objetos infantiles, podrían estar siendo usadas para vender menores."En las mismas fotos, en la descripción que está debajo, se lee: 'Es niño', 'es niña', cuánto mide, cuánto pesa... Si es rubia...", ha señalado la abogada que, ante este descubrimiento, inició a recabar estos anuncios para remitirlas a diferentes organismos gubernamentales y cuerpos de seguridad para que fueran analizadas.Asimismo, la abogada ha señalado que muchos de estos anuncios mostraban referencias económicas en euros y, por ello, también presentó una denuncia ante la Policía Nacional española por si existiese algún vínculo con plataformas accesibles desde España.De esta manera, las familias venezolanas han extremado las precauciones con respecto a sus hijos, menores de edad y han pedido el refuerzo de los sistemas de identificación y protección infantil en campamentos y centros de ubicación temporal.