El 12 de diciembre de 2020, María Ávila y su hermana, Patricia, se encontraban limpiando en la casa de Chris Brown (Tappahannock, Virginia, 37 años) en el barrio de Tarzana (Los Ángeles). La primera, asimismo de trabajar para el cantante como personal de servicio, también era ama de llaves de la propiedad.

Aquel día de diciembre, una de las mascotas del artista, un pastor caucásico, estaba en el patio trasero cuando María accedió a él para sacar la basura. El perro la atacó brutalmente, desfigurando su rostro y provocándole unos daños irreparables.

Seis años después de aquel suceso por el que denunció a su entonces jefe se ha conocido la sentencia contra Brown.Seguir leyendo