La psicología explica qué es el efecto 'underdog' y cómo se observa en el Mundial

Cada Mundial deja historias inesperadas: una selección considerada pequeña sorprende a las favoritas (como Costa Rica en el 2014 o Cabo Verde y Paraguay en este 2026), o un jugador casi desconocido se convierte en tema de conversación y, de un momento a otro, millones de personas comienzan a seguirlo en redes sociales. Eso sucedió con el futbolista de Nueva Zelanda, Tim Payne.
Su nombre empezó a aparecer en publicaciones y recomendaciones luego de que un influencer argentino buscó al futbolista menos reconocido, lo encontró y lanzó el reto de “hacer famoso al jugador más desconocido del Mundial”. Así, el futbolista pasó de unos 4.700 a 5.8 millones de seguidores en su cuenta de Instagram en cuestión de días.
Pero, ¿qué hace que una persona se vuelva famosa prácticamente de la noche o que las personas decidan apoyar al equipo que parece más débil o pequeño? Una psicóloga lo explica.
Lo que debe saber: Las historias de superación suelen generar más seguidores que el propio talento.El llamado efecto underdog hace que sintamos simpatía por quienes parecen tener menos posibilidades de ganar. La curiosidad y el miedo a quedarse por fuera también influyen en lo que usted ve, comenta y comparte en redes sociales.
Jeimy Agudelo, psicóloga de la Clínica Hikma, parte de la red médica MediSmart, explica que detrás de este tipo de fenómenos no hay una única explicación, sino una combinación de procesos psicológicos que se intensifican durante eventos masivos como un Mundial.La curiosidad también juega el MundialCuando miles de personas hablan de un mismo tema, el cerebro interpreta que probablemente hay algo importante que no debería perderse.La especialista compara este comportamiento con una situación cotidiana: entrar a un centro comercial, ver una tienda nueva llena de clientes y entrar para saber lo que sucede. “La mayoría de personas lo que pensamos es: algo bueno tiene que estar pasando ahí. No sé qué es, pero yo ocupo ir a ver”, comentó.Ese impulso, conocido como curiosidad colectiva, se multiplica en redes sociales.
Si un video, un jugador o una celebración empieza a viralizarse, muchas personas sienten la necesidad de descubrir qué está ocurriendo. ¿Qué es el efecto underdog?Durante el Mundial también entra en juego el llamado efecto underdog, un fenómeno psicológico que describe la tendencia a simpatizar con quien parece tener menos posibilidades de triunfar.“Costa Rica, por ejemplo, en el Mundial 2014 estaban enfrentándose a un montón de gigantes (...) empiezan a ganar un partido y empiezan a ganar otro, entonces se empieza a simpatizar con aquel que tiene menos posibilidades”, recordó la psicóloga.Esto, precisó, ocurre porque muchas personas se sienten reflejadas en esas historias de esfuerzo y superación.“Puede ser que se vean reflejados en las propias luchas que pueden estar llevando a nivel personal, pero genera mucha empatía el hecho de: ‘empezó desde muy abajo y ahora vean todo lo que creció’”, indicó.Por eso, un jugador poco conocido puede despertar más emociones que una estrella consolidada, ya que su historia conecta con quienes alguna vez también sintieron que tenían pocas oportunidades.‘Seguir historias’Uno de los hallazgos más interesantes que destaca Agudelo es que las personas no siempre se sienten atraídas por el éxito en sí mismo."No es solamente el talento lo que atrae a una persona, es la historia“, aseveró.Esa es una de las razones por las que los deportistas que protagonizan momentos inesperados durante un Mundial suelen ganar seguidores rápidamente.
Más que sus estadísticas, lo que conquista al público es el relato que los acompaña: el sacrificio, la sorpresa o la posibilidad de vencer a rivales considerados superiores.Las emociones tienen un papel determinante en estas decisiones. De hecho, según explicó la especialista, la psicología del consumidor ha demostrado que las personas suelen actuar impulsadas por aquello que las hace sentir algo, incluso antes de analizar racionalmente la situación.El Mundial termina, pero las emociones continúanAdemás del espectáculo deportivo, el Mundial despierta un fuerte sentimiento de pertenencia.
Escuchar a miles de personas cantar un himno, celebrar un gol o apoyar a una selección genera una motivación colectiva difícil de replicar en otros escenarios.En particular, este 2026 es “el último baile” de jugadores reconocidos como Lionel Messi y Cristiano Ronaldo, por lo que el interés en los aficionados es aún mayor. Cuando el torneo termine, esa intensidad emocional desaparecerá poco a poco, pero Agudelo considera que deja una reflexión que va más allá del fútbol: entender qué es lo que realmente mueve nuestras decisiones.“Hay todo un mundo interno que tenemos que prestarle atención y ver también qué es lo que nos mueve a hacer algo, qué es lo que me mueve a subir una foto, qué es lo que me mueve a buscar información, encontrar el por qué lo hago y asimismo el para qué es muy importante“, concluyó.
Información de La Nación (Costa Rica). Edición y redacción: Noticias Today.
Ver publicación original ↗
💬 Comentarios (0)
Iniciá sesión o creá tu cuenta para comentar.