A Kylian Mbappé le preocupaba menos celebrar el festejo con el que encaminó a Francia a la victoria 3-0 sobre Suecia, que abrazar al hombre que lo esperaba en el banquillo. Al capitán francés le urgía llegar hasta los brazos de Didier Deschamps.

El técnico de Les Bleus atraviesa en estos días uno de los golpes más duros de su vida con el fallecimiento de su madre y, en el momento más feliz de la noche para Francia, Mbappé entendió que había algo más importante que compartir la euforia y los logros individuales: recordarle que no estaba solo. Incluso cuando el actual delantero del Real Madrid igualó a Lionel Messi como los máximos anotadores en Copas del Mundo con 18 goles y superó a Leônidas y a Ronaldo como el máximo artillero en partidos de eliminación directa con 10 tantos en 9 partidos.

Francia realmente estaba golpeado anímicamente. “Para mí fue muy difícil. Y para mí y para la selección francesa era importante que me fuera.

Ellos hicieron lo que tenían que hacer”, expresó Deschamps. “Y ahora estamos preparando una competición dentro de la competición”, decía Deschamps horas antes del compromiso. Con la victoria, el momento para el grupo ha sido más fácil de llevar.

Porque antes de encontrar el premio de la tarde, Mbappé había puesto a prueba su paciencia. Un gol le fue anulado por fuera de lugar y, poco después, un disparo suyo se estrelló en el poste.

Barcola se sumó a la fiesta al minuto 52’ ya con una Suecia doblegada, sin idea ni llegada. Mbappé volvió a tomar protagonismo y se mandó el doblete de la tarde para de esta forma situarse junto a Messi como los máximos goleadores en la historia de los Mundiales.

Mbappé y compañía enfrentarán a Paraguay en los Octavos de final del Mundial 2026, un rival que llega con el impulso de haber firmado la mayor sorpresa del torneo luego de eliminar a Alemania y con la ilusión de convertir otra potencia en su próxima víctima.