La carrera de Gustavo Alfaro sabe de varios milagros. La historia del fútbol mundial lo recordará por el último: la épica victoria con que Paraguay eliminó del Mundial a Alemania, tetracampeón planetario y eterno candidato al título global.

En el país enloquecen. La prensa no deja de ensalzar el logro y al estratega y hasta el presidente, Santiago Peña, cede ante la felicidad: esta jornada es feriado.De hecho, habría que incluir la presencia de la Albirroja en el Mundial como una más de las gestas del santafesino.

De la mano de Daniel Garnero, quien en la actualidad dirige a Universidad Católica, los guaraníes caminaban sin rumbo en las Eliminatorias. El 15 de agosto de 2024, después de un breve paso por Costa Rica, Alfaro asumió el desafío de enrielar la campaña y lo logró: una racha de nueve partidos sin derrotas permitió que el combinado rematara en el sexto puesto de la clasificación sudamericana.

Volvieron a la máxima cita después de 16 años.En el Mundial, la actuación guaraní también partió cuesta arriba. La goleada ante Estados Unidos supuso un duro golpe a la ilusión de pasar de ronda, que revivió con el triunfo sobre Turquía y se cristalizó con el empate ante Australia.

Ni hablar de la sensación generalizada después del emparejamiento con los germanos: la eterna condición de favorito del equipo germano en los certámenes planetarios avalaba las aprensiones. Alfaro sacó a relucir un discurso motivacional que roza la verborrea. “Nos van a dar por muertos, pero estamos acá, vamos a pelear y en buena hora”, anunció. “Cuando veas la sombra de un gigante, no te asustes.

Fíjate dónde está el sol, porque puede ser la sombra que proyecta un enano”, complementó.No es primera vez que el entrenador habla en esa línea. En Ecuador, al que clasificó a Qatar 2022, regaló su frase más insigne. “El desafío era una pared negra donde ellos tenían que colgar su cuadro en la historia.

Para ello tenían que creer. Ellos creyeron desde el primer día, se encolumnaron, fueron pacientes, fuero perseverantes, pero fueron cazadores de utopías imposibles porque nadie creía en Ecuador y hoy Ecuador esta de pie.

¡Hoy Ecuador le dice ‘presente’ al mundo!“, declaró en esa oportunidad. La frase derivó en un libro de 18 capítulos, una suerte de autobiografía, que resume cada paso de su carrera.

La intervención se transformó en uno de los temas más comentados de las últimas horas, aunque Alfaro se encargó de renovar la referencia. “Resistir está en nuestro documento de identidad. Entraron 26 guerreros y salieron hechos una leyenda.

Estos muchachos están dispuestos a ofrecer su corazón. Los que estaban enfrente están formados por las mejores academias de Europa; nosotros representamos las franjas de nuestra camiseta, que son de la tierra colorada de la que venimos“, expresó.

Hasta José Luis Chilavert, su principal detractor, debió aplaudirlo. ”Alfaro es el personaje que no sabe nada de fútbol, él lo único que sabe es hablar. En las declaraciones que hace denigra al futbolista paraguayo.

Yo si estaba ahí jugando, lo agarro del cogote y le doy tres sopapos. Le pusieron una alfombra roja a una persona que en su puta vida vivió el éxito, siempre falló, en San Lorenzo de Almagro, en Boca Juniors”, expresó el exarquero al término de la primera ronda.

El boomerang le dio en la cara.Lo quiso la RojaAlfaro fue, en algún momento, candidato a la banca de la Roja. De hecho, si se producía su arribo, el panorama pudo haber cambiado radicalmente para la escuadra nacional.

En enero de 2024, justo antes de contratar a Ricardo Gareca, la ANFP tomó contacto con el estratega, quien entonces ejercía en Costa Rica. El trío de candidatos lo completaba Gabriel Milito, quien había pasado por O’Higgins y terminó vinculándose al Atlético Mineiro.El estratega había clasificado a Ecuador a Qatar, en un proceso que lo enfrentó con la Roja más allá de los límites del campo de juego: Chile intentó impugnar ese logro por la utilización irregular del lateral Byron Castillo.

La campaña en el evento planetario estuvo muy por debajo de las expectativas. La Tri terminó en el tercer puesto del grupo A, con cuatro puntos, por debajo de Países Bajos y Senegal.“Nosotros hablamos con Gustavo Alfaro.

Era uno de nuestros candidatos a la banca de la selección nacional. Analizamos su currículo y cumplía con las características que precisábamos.

No obstante, estaba en Costa Rica y nos dijeron que no saldría. Definimos el tema a favor de Ricardo Gareca”, reconocieron a El Deportivo desde el organismo que rige al fútbol chileno.En el entorno del técnico reconocieron los contactos. “Hablaron con él (Gustavo Alfaro) cuando estaba en Costa Rica.

Le gustaba la idea de dirigir a Chile, encontraba que era un buen proyecto deportivo. Incluso, en su contrato tenía una cláusula en la que podía dejar al equipo cuando quisiera, sin siquiera pagar por esa libertad de acción.

La verdad es que estaba todo allanado, es más, lo había conversado hasta con su familia. Pero, finalmente, los dirigentes optaron por contratar a otro de los postulantes y ahí acabó todo”, explicaban.