RÍO GALLEGOS.— Un hombre de aproximadamente 57 años fue hallado sin vida en el interior de una casilla ubicada en el barrio alto de El Chaltén, luego de permanecer varios días sin que nadie tuviera noticias sobre su paradero. El episodio dio origen a una investigación judicial que busca establecer con precisión las circunstancias del fallecimiento.

Como ocurre en este tipo de situaciones cuando aún no existen certezas sobre lo sucedido, la causa fue caratulada como “muerte dudosa”, mientras se aguardan los resultados de las pericias y del examen forense. Según pudo saber La Opinión Austral, todo inició cuando un vecino advirtió que hacía varios días no veía al hombre ni lograba comunicarse con él.

La ausencia de movimientos en la vivienda inició a generar preocupación, por lo que decidió acercarse hasta la casilla ubicada sobre la calle Los Sauces para verificar que todo estuviera bien. Al ingresar al inmueble encontró una escena inesperada: el hombre yacía sin vida en el sector del baño.

De inmediato dio aviso a las autoridades, lo que activó un operativo encabezado por efectivos de la Comisaría de El Chaltén y personal del Puesto Sanitario local, quienes al arribar constataron el fallecimiento. Luego de confirmar la muerte, se dio intervención al Juzgado de Instrucción y Penal Juvenil con asiento en El Calafate, que quedó al frente de la investigación.

Como parte de las actuaciones iniciales, personal policial y especialistas realizaron una inspección minuciosa en el interior de la vivienda con el objetivo de preservar la escena y recolectar cualquier elemento que pudiera resultar útil para la investigación. De acuerdo con la información preliminar, durante esa primera observación no se detectaron signos evidentes de violencia ni indicios que permitieran establecer, de manera inmediata, la existencia de un hecho delictivo.

No obstante, desde la Justicia resolvieron mantener la causa bajo la carátula de “muerte dudosa” hasta contar con todos los elementos de prueba necesarios para arribar a una conclusión fundada. Este procedimiento resulta habitual cuando las circunstancias del fallecimiento no pueden determinarse de forma inmediata y es necesario esperar el resultado de las pericias médicas y criminalísticas.

Entre las medidas dispuestas por el magistrado interviniente figura el traslado del cuerpo hasta el Hospital SAMIC de El Calafate, donde se llevará adelante la correspondiente autopsia. Para concretar esa diligencia fue necesaria la intervención de una unidad especial de traslados proveniente desde Río Gallegos, encargada de realizar el operativo hasta el centro de salud.

El examen forense permitirá establecer si el hombre falleció por causas naturales o si existió algún otro factor que requiera profundizar la investigación. Asimismo de la autopsia, los investigadores trabajan en la reconstrucción de las últimas horas de la víctima mediante la recolección de testimonios de vecinos y personas de su entorno, buscando establecer cuándo fue visto con vida por última vez y si durante los días previos había manifestado algún problema de salud o situación particular.

Mientras se esperan los informes periciales, la causa permanece en plena etapa investigativa y no se descarta la adopción de nuevas medidas judiciales en función de los resultados que arrojen tanto la autopsia como las pruebas recolectadas en el lugar del hallazgo. Las autoridades remarcaron que, por el momento, no existen elementos suficientes para determinar cómo tuvo lugar el fallecimiento, motivo por el cual todas las hipótesis continúan siendo analizadas dentro del expediente.