Lionel Messi se convierte en protagonista de Marvel y sorprende junto a Tom Holland en un spot de Spider-Man | VIDEO¡De no creer! Así celebraron en Argentina unos niños hinchas de San Lorenzo las atajadas heroicas de Orlando Gill ante Alemania (VIDEO)Matheus Cunha vivió una montaña rusa de emociones en la clasificación de Brasil a los octavos de final del Mundial 2026.

Primero desató la polémica al responder con una burla a las declaraciones previas del japonés Kento Shiogai. Minutos después, cuando el partido ya había terminado, dejó una imagen completamente distinta: buscó a Ao Tanaka, lo abrazó y trató de consolarlo luego de la dolorosa eliminación de Japón.

Ese contraste convirtió al delantero brasileño en uno de los protagonistas de la jornada.LEE: Una predicción maradoniana: Las palabras del Diego 8 años antes de las polémicas pausas de rehidrataciónDurante el encuentro, Cunha no olvidó las palabras de Shiogai, quien había asegurado antes del partido que Brasil ya no era la potencia de otros tiempos. Luego de el pitazo final, el atacante levantó la mano mostrando cinco dedos, en alusión a los cinco títulos mundiales de la Canarinha, mientras le recordaba a su rival el peso de la historia brasileña.

El gesto dividió opiniones entre quienes lo consideraron una respuesta legítima y quienes lo calificaron como una provocación innecesaria.Pero la escena que terminó dando la vuelta al mundo sucedió apenas unos segundos después. Cunha se acercó a Tanaka, uno de los futbolistas más golpeados por la eliminación luego de desperdiciar una ocasión clara sobre el final del encuentro.

Sin importar la euforia por la clasificación, el brasileño lo abrazó y le dedicó unas palabras de aliento, recordándole que el fútbol también sabe detenerse para reconocer el dolor del rival.Belo gesto do Matheus Cunha. 👏👏 pic.twitter.com/1hivQCgxma— João Luiz Mauad (@mauad_joao) June 29, 2026 Las imágenes se viralizaron rápidamente en redes sociales. Muchos aficionados destacaron que el mismo jugador que había respondido con firmeza a una provocación fue capaz de mostrar empatía cuando el partido terminó.

Incluso Neymar también se acercó a consolar a algunos futbolistas japoneses, reforzando una escena que fue ampliamente elogiada por hinchas de ambos países.El Mundial suele inmortalizar goles, atajadas y celebraciones. No obstante, también deja postales que recuerdan que detrás de cada victoria hay un rival que ve derrumbarse un sueño.

Matheus Cunha pasó de la rivalidad al respeto en cuestión de minutos y demostró que la competitividad puede convivir con la humanidad cuando el balón deja de rodar.