¿Qué pasó con Alemania? Las razones de su fracaso en el Mundial 2026

Sin relevo para sus figuras, sin líderes claros y lejos de su identidad histórica, la selección germana atraviesa la crisis más profunda de su era moderna.Los jugadores de la selección de Alemania se lamentan luego de caer con Paraguay en el Mundial de Norteamérica 2026.ODD ANDERSENAlemania volvió a decepcionar en un Mundial. Esta vez no cayó en la fase de grupos, como en Rusia 2018 y Catar 2022, pero su eliminación en dieciseisavos de final ante Paraguay tiene también un sabor amargo para sus hinchas.
Aunque es un equipo que domina el balón y genera ocasiones, cuando más importa se queda corto, y ya va para una década en esas.“No jugamos a nuestro mejor nivel contra ningún rival. En tres ocasiones tuvimos graves problemas frente a selecciones que no eran de talla mundial.
Eso es un hecho. Nos merecíamos totalmente la eliminación.
Nos costó muchísimo”, fue la conclusión de Joshua Kimmich, capitán de la selección alemana.Aunque muchos pidieron la cabeza de Julian Nagelsmann, el seleccionador alemán, él insiste en que todavía tiene fuerzas para continuar si la Federación Alemana de Fútbol así lo desea: “No soy alguien que escape de las cosas y esta no es la primera vez, por desgracia, en que las cosas no han salido bien. Hay asuntos en los que no voy a meterme en detalle ahora, pero hay algunos cambios que hacer”.
Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida por DFB-Team (@dfb_team) Si uno habla de este contexto no parece que estuviéramos hablando del mismo equipo que hace una década era el terror -en el mejor de los sentidos- del mundo. La selección de Alemania pasó de ser una potencia que te ganaba de nombre a tener problemas no solo para ganar, sino para mostrar algo de actitud en la cancha.La vida después de Brasil 2014Todo empezó a romperse después de su gesta más reciente.
El 13 de julio de 2014, en el Maracaná de Río de Janeiro, Mario Götze le dio a Alemania su cuarta estrella al vencer 1-0 a la Argentina de Lionel Messi en la prórroga. Bajo la conducción de Joachim Löw, la Mannschaft lucía invencible, pues venía de llegar mínimo a semifinales en cada Mundial en lo que iba de siglo, y tenía una nómina que era la envidia del planeta.Manuel Neuer en el arco, Mats Hummels y Jerome Boateng en la defensa, Bastian Schweinsteiger, Toni Kroos, Sami Khedira y Mesut Özil en el mediocampo, Thomas Müller adelante.
Pero apenas terminó el festejo, inició el desmantelamiento. Philipp Lahm, capitán y cerebro táctico del equipo, anunció su retiro de la selección.
También lo hizo Miroslav Klose, quien por ese entonces era el máximo goleador de la historia de los mundiales con 16 tantos.Jugadores de la selección de Alemania celebran el título conseguido en Brasil 2014.SRDJAN SUKILa base campeona seguía intacta, en apariencia. Alemania llegó a Rusia 2018 como favorita, avalada por haber ganado la Copa Confederaciones 2017 con un equipo alterno.
El mundo esperaba un nuevo protagonismo germano, pero lo que vino después fue histórico por las razones equivocadas, ya que fueron eliminados en la primera ronda, con derrotas ante México y Corea del Sur.El equipo seguía teniendo la pelota, pero ya no era la misma máquina letal que cuatro años antes había devorado al mundo. Por dentro, el vestuario tampoco ayudaba.
La polémica foto de Mesut Özil con el presidente turco Erdoğan, publicada semanas antes del torneo, desató una tormenta política y mediática que fracturó al grupo. Nunca más volvió a la selección y alegó que la decisión se debió a los ataques que recibió en redes por parte del público alemán.El decrecimiento en la calidad del recambio generacional entre los históricos del título y los jóvenes que empujaban por su lugar era evidente.
Löw insistió con figuras en baja forma en lugar de acelerar la renovación, y el resultado fue el colapso.La falta de nombres a la altura de los anterioresUno de los problemas estructurales más profundos fue el de los marcadores de punta. Cuando Lahm, quien podía jugar en ambos perfiles, se retiró, nadie pudo llenar ese hueco.
Se probaron opciones como Marvin Plattenhardt, Thilo Kehrer, Benjamin Henrichs y Robin Gosens, entre otros, pero ninguno convenció.El caso de Joshua Kimmich es paradójico, pues resultó ser demasiado valioso en el mediocampo para desperdiciar su talento por la banda. Al no encontrar más opciones, Alemania terminó sacrificando a uno de sus mejores volantes por no tener quién cubriera esa posición defensiva con garantías.
Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida por Joshua Kimmich (@joshua.kimmich) En la delantera sucedió algo similar. Müller era goleador sin ser delantero centro, y funcionaba bien cuando estaba bien acompañado, como lo estuvo con Klose.
Con Mario Gómez, con Timo Werner e incluso con Kai Havertz, la ecuación nunca se cerró del mismo modo.En los últimos años el puesto de delantero centro titular de la selección de Alemania también tuvo nombres como Niclas Füllkrug, Tim Kleindienst, Maximilian Beier y Nick Woltemade, pero ninguno tuvo actuaciones que le permitieran pensar a los técnicos alemanes en el largo plazo.No hubo ningún técnico que repusiera el rumboJoachim Löw, el técnico campeón en Brasil 2014, fue cesado al término de la Eurocopa de 2021 —que se disputó un año tarde por la pandemia—, con un proceso que muchos consideran que se prolongó demasiado. La eliminación temprana en Rusia 2018 y el pobre arranque en las eliminatorias rumbo a Catar 2022 derivaron en que diera un paso al costado.Su sucesor, Hansi Flick, llegaba con el aval de haber ganado el sextete con el Bayern Múnich en 2020, pero en la selección no pudo replicar esa intensidad.
Alemania volvió a caer en primera ronda en Catar 2022 luego de presentar los mismos síntomas. El equipo mostró una posesión estéril con la misma fragilidad defensiva ante el contragolpe.
Fue el primero —y hasta ahora único— técnico de la Mannschaft en ser despedido.La Federación Alemana de Fútbol apostó entonces por Julian Nagelsmann, quien a los 28 años ya había sido el entrenador más joven en la historia de la Bundesliga al asumir el Hoffenheim en 2016. Su primer gran reto fue la Eurocopa de 2024, que se iba a llevar a cabo en territorio germano.Julian Nagelsmann, entrenador de la selección de Alemania.RONALDO SCHEMIDTCon una nómina renovada y figuras como Florian Wirtz y Jamal Musiala, más los últimos bailes de Manuel Neuer, Toni Kroos, Ilkay Gundogan y Thomas Muller, Alemania encaró la Euro con ilusión.
Llegó a cuartos de final y cayó ante España en un partido que dejó la sensación de que el equipo valía para más.Luego Nagelsmann tuvo que preparar el proceso mundialista y lo hizo con un recambio en el mediocampo con la aparición de jugadores como Aleksandar Pavlovic, Felix Nmecha y Angello Stiller. También probó nombres nuevos en el arco como Oliver Baumann y Alexander Nübel, aunque al final convenció a Manuel Neuer de regresar.A pesar de contar con buenos nombres, este proceso llegó al Mundial sin tener brillo.
Alemania, a diferencia de Italia -otro gigante caído-, no suele sufrir en eliminatorias, por lo que tal y como sucedió en ocasiones anteriores, clasificó sin problemas, aunque sin la superioridad futbolística con la que contaba en años anteriores.Un Mundial de más a menosEn la fase de grupos, Alemania arrancó con autoridad y goleó 7-1 a Curazao. Luego venció a Costa de Marfil, sufriendo bastante, eso sí, pero le sirvió para clasificar como líder del Grupo E, con lo que parecía que la historia esta vez sería diferente.
Pero en el tercer partido, con la clasificación ya asegurada, Ecuador le ganó 2-1 y llegó a los dieciseisavos con cuestionamientos sobre el fondo del equipo.Nico Schlotterbeck se lesionó en esa fase, restándole opciones a una defensa que ya dependía demasiado de Antonio Rüdiger y Jonathan Tah. En el mediocampo, Aleksandar Pavlovic estuvo en nivel bajo y Musiala, una de las grandes esperanzas, terminó siendo una de las decepciones.En el ataque, Leroy Sané llegó con un presente discreto en la liga turca y fue uno de los más cuestionados.
Serge Gnabry, quien había sido titular en las eliminatorias, no pudo estar por lesión y eso se sintió a la hora de encontrar variantes en la zona creativa.Deniz Undav rindió en términos generales como emergente durante la fase de grupos, pero ante Paraguay fue intrascendente. Y Nick Woltemade, delantero titular en las eliminatorias, apenas acumuló minutos en el torneo y encima erró uno de los penales en la tanda ante la albirroja.En medio de ese contexto, Paraguay eliminó a Alemania en los penaltis luego de empatar 1-1 en 120 minutos.
Tres mundiales consecutivos sin llegar a octavos de final —aunque esta vez sí superó la fase de grupos— es un resultado que no se corresponde con lo que ofrece una potencia futbolística que, según Transfermarkt, tenía la quinta nómina más cara de esta cita orbital ni tampoco es acorde con el pedigrí de la segunda selección con más títulos mundiales, junto a Italia, con cuatro estrellas.Aunque Nagelsmann quiere continuar, el nombre que circula con fuerza para el próximo ciclo es el de Jürgen Klopp, el técnico alemán más relevante de los últimos años. Pero Klopp dejó el Liverpool buscando descanso, y nadie sabe si este es el momento en que quiera volver a la exigencia máxima.Lo cierto es que Alemania tiene una infraestructura que cualquier nación futbolera envidiaría, asimismo de talento y por supuesto tradición, pero lleva una década sin saber quién o quiénes son las personas capaces de volver a unir todas esas piezas para volver a dar miedo.Siga a la nueva versión digital de la sección deportiva de El Espectador.El Espectador🚴🏻⚽🏀 ¿Lo último en deportes?
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Información de El Espectador (Colombia). Edición y redacción: Noticias Today.
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