Entre corrillos políticos empiezan a resonar voces que alertan sobre el deterioro de la situación fiscal del país, incluso desde el oficialismo hay voces que hablan de reformas tributarias y el jefe de fracción oficialista, Nogui Acosta, han expresado que el impuesto al valor agregado (IVA) es muy bajo en Costa Rica. ¿Cómo están realmente las finanzas del Estado?Para hablar de eso, Revista Dominical entrevistó al economista, socio en Cefsa y expresidente del Banco Central, Rodrigo Cubero, quien reafirmó que la situación fiscal de Costa Rica se deteriora, la economía crece cada vez más lento y en los próximos años, la clase política tendrá que tomar decisiones impopulares.— Es casi imposible ponerse de acuerdo para definir un tipo de cambio de equilibro, pero lo que sí es consenso es que el tipo de cambio es atípicamente bajo, pero esa curva volverá a subir.

¿Cómo impactará eso a Costa Rica y la ciudadanía, tomando el cuenta que el país está altamente endeudado en dólares?— Yo estoy más preocupado por lo que ya estamos viendo. La fuerte apreciación cambiaria y la inflación negativa están incidiendo muy negativamente en el dinamismo de la economía nacional.“¿Por qué?

Una inflación negativa genera un incremento en el valor real de las deudas, un incremento en el valor de los salarios reales, con lo cual se genera un desincentivo a la generación de empleo, y eso lo estamos viendo en el mercado laboral, donde no estamos creando empleos.“Ante una inflación negativa, tenemos una reducción del margen que tienen las empresas para establecer precios, y típicamente eso incide en una menor tasa de inversión.“Asimismo, cuando la inflación se vuelve sistemáticamente baja o negativa, y esto obedece en parte a una presión cambiaria, las personas y las empresas tienden a posponer las decisiones de consumo o de inversión, sobre todo de elementos de valor alto y posponibles, por ejemplo, televisores, línea blanca, vehículos, motos, bicicletas... ¿Por qué?

Porque yo sé que esa misma moto va a valer menos en tres meses (...).“Claramente tenemos una inflación que se ha mantenido muy baja por mucho tiempo, y eso empieza a tener consecuencias negativas en el crecimiento económico nacional, en el dinamismo de la economía nacional.“El FMI proyecta cifras preocupantes en materia de la evolución de la deuda hacia futuro”Rodrigo Cubero“Todo esto ha incidido en una reacción en cadena: es una combinación de lento crecimiento de la economía doméstica, bajo crecimiento de los precios, lento crecimiento del PIB nominal, por tanto, lento crecimiento del régimen definitivo (fuera de zonas francas), que al final es el que paga impuestos.“En consecuencia, la recaudación fiscal se ha deteriorado muy seriamente, no solo el impuesto de la renta sino también el impuesto al valor agregado (IVA). Esto lo estamos viendo en un deterioro sostenido de las cifras fiscales en los últimos 4 años.“Ese deterioro no es porque el gobierno haya sido indisciplinado en el gasto, el problema es que ha sido víctima de una lenta economía con una tasa de inflación negativa que ha incidido muy negativamente en la recaudación fiscal y hace que la situación fiscal se vuelve más precaria.“No en vano el ministro de Hacienda (Rodrigo Chaves) ha expresado que Costa Rica de repente va a tener que tomarse en serio la posibilidad de una nueva reforma fiscal, porque claramente el país se enfrenta a retos.“Todo esto está incidiendo ya en el balance fiscal, está teniendo efectos negativos ya, sin esperar a que se deprecie el tipo de cambio”.— ¿Y qué podría ocurrir cuando el tipo de cambio finalmente se deprecie (y el dólar suba su valor)?— La depreciación aumentaría el tamaño de la deuda, pero podría estimular la recaudación fiscal.

Precisamente una de las razones por las que la recaudación ha caído es que la apreciación cambiaria ha debilitado al impuesto sobre la renta en sectores como turismo, financiero, agroexportador y otros que fueron tremendamente golpeados.— ¿Cómo juega esto en la deuda externa del gobierno, particularmente la que es en dólares?— El gasto por intereses del gobierno se ha reducido, como consecuencia de que el servicio de esa deuda externa expresada en colones se ha reducido, por la apreciación cambiaria (con cada colón el gobierno podía pagar más dólares).“Pero el efecto de caída en la recaudación ha sido mayor que eso, es decir, el impacto neto de la apreciación cambiaria sobre el balance fiscal ha sido negativo. Y ha sido sobre todo por la vía de la recaudación.“Esto, desafortunadamente, está golpeando ya las cifras fiscales y está incidiendo en que, sin que suba el tipo cambio, la razón de deuda-PIB del gobierno se movió al alza”.“Vamos a tener que pensar en nuevas reformas fiscales hacia adelante”Rodrigo Cubero— Como usted señala, los dos impuestos más importantes para la recaudación del gobierno han caído, ¿cómo se vislumbra el futuro de las finanzas del Estado?

Especialmente porque el actual gobierno apenas viene empezando.— En materia fiscal claramente tenemos retos, y eso lo ha venido señalando el Fondo Monetario Internacional (FMI). Se nos anotó una serie de presiones a mediano y largo plazo, particularmente las demográfica sobre el gasto público con esta situación coyuntural que está afectando la recaudación fiscal.“El Ministerio de Hacienda también lo ha reconocido expresamente; de hecho, el plan fiscal de mediano plazo del gobierno, publicado en febrero de este año, ya traía una trayectoria de deuda creciente hacia mediano plazo, es decir, están vislubrando un deterioro de la relación deuda-PIB como consecuencia de esa combinación de factores.“El FMI proyecta cifras preocupantes en materia de la evolución de la deuda hacia futuro, con lo cual, el país tiene que plantearse muy seriamente cómo vamos a abordar este proyecto fiscal.“Si hemos perdido recaudación y, en parte, eso tiene que ver con la combinación de apreciación cambiaria y un crecimiento lento del PIB nominal, creo que la política monetaria va a tener que ver con eso: un realineamiento de la política monetaria con la meta de inflación.

Eso daría un poquito de oxígeno a la recaudación fiscal.“La inflación negativa a los que beneficia es a los segmentos con niveles de ingreso más altos”Rodrigo Cubero“Creo que también es importante que la Asamblea Legislativa revierta algunos de los cambios que se hicieron y que han incidido negativamente en la recaudación, por ejemplo, el tema del marchamo, que ha golpeado muy fuertemente al fisco.“Asimismo, sí creo que vamos a tener que ir más allá, vamos a tener que pensar en nuevas reformas fiscales hacia adelante para poder enfrentar los retos demográficos. La OCDE y el FMI han ofrecido una cantidad de recomendaciones, y el país va a tener que plantear eso en serio.“No quisiera terminar la entrevista sin aludir a un tema que usted mencionaba: que la inflación ha estado negativa, pero la gente siente que el incremento en el costo de vida está ahí también.

O sea, no se concilian las dos cosas.“La respuesta es que el comportamiento de los diferentes elementos del índice de precios del consumidor no ha sido igual.“Particularmente el costo de los alimentos ha subido muy fuertemente. Esa inflación negativa lo que refleja es la apreciación cambiaria y, en consecuencia, se manifiesta con fuerza en los productos ligados directa o indirectamente al dólar: precios de carros, gasolina, algunos paquetes de internet que están en dólares...“Eso ha hecho negativa la inflación, pero a los que beneficia es a los segmentos con niveles de ingreso más altos.

Los hogares con niveles de ingresos más bajos están sintiendo un incremento importante en el costo de vida, porque un componente muy fuerte del gasto de los hogares de menores ingresos es en alimentos, y los precios de los alimentos sí han aumentado.“Todo esto ayuda a explicar por qué la gente dicen ‘a mí esa inflación negativa no se me refleja en mi bolsillo’”.