POSADAS.— La creciente ola de robos en viviendas y comercios mantiene en alerta a los habitantes de Candelaria. Vecinos y comerciantes aseguran que los hechos delictivos se repiten con frecuencia en distintos sectores de la localidad y, ante la falta de soluciones, comenzaron a evaluar la posibilidad de organizar patrullajes comunitarios durante las noches para reforzar la vigilancia.El reclamo también apunta a la Justicia y a las fuerzas de seguridad.

Los vecinos sostienen que muchos de los autores de los robos son conocidos en la comunidad y cuestionan que, pese a las detenciones, recuperan rápidamente la libertad. Por ello, solicitan que se apliquen medidas más severas contra los delincuentes reincidentes y que se intensifiquen los patrullajes policiales en los barrios más afectados.El último episodio sucedió este lunes, cuando delincuentes ingresaron a una vivienda del barrio Evita y sustrajeron un televisor y dos ventiladores.

Luego de la denuncia, efectivos de la Unidad Regional X desplegaron un operativo que permitió recuperar los elementos robados en pocas horas.Como resultado de las tareas investigativas, la Policía secuestró un televisor Noblex de 43 pulgadas y dos ventiladores de pie que habían sido adquiridos de buena fe por un hombre de 39 años. Al ser informado de que los objetos provenían de un ilícito, el vecino los entregó voluntariamente para su restitución a los propietarios.A raíz de este caso, vecinos y comerciantes reiteraron el pedido a la comunidad para que no compre artículos de dudosa procedencia, ya que consideran que ese tipo de operaciones alimenta el mercado ilegal y favorece la continuidad de los robos.Mientras tanto, la preocupación sigue creciendo entre los habitantes de Candelaria, quienes esperan una mayor presencia policial y medidas judiciales más efectivas para frenar la inseguridad que afecta a la localidad.