Peligrosa, lesiva, involución, retroceso, hito, mecanismo de desordenación y hasta inconstitucional. Esos son algunos de los términos que urbanistas, arquitectos, ecologistas y representantes vecinales utilizan a la hora de hablar de la Ley de Impulso y Desarrollo Equilibrado de la Región (LIDER), una norma regional todavía con carácter de anteproyecto de ley que sustituirá a la Ley del Suelo de 2001 y a la Ley de Política Territorial, Suelo y Urbanismo de 1995.

Diversas entidades han creado la Plataforma Madrid contra la ley Líder para advertir a la población de que esta ley “es otra vuelta de tuerca en desregulación y privatización de las políticas de suelo”.Seguir leyendo