Conseguir mesa en alguno de los restaurantes con mayor lista de espera del mundo se ha convertido en un bien tan escaso que ha acabado dando lugar a una nueva modalidad de fraude. Establecimientos como Disfrutar, El Celler de Can Roca, DiverXO o Etxebarri han alertado de la proliferación de páginas web que suplantan su identidad para vender reservas inexistentes.

A simple vista resultan prácticamente idénticas a las originales, pero esconden un único objetivo: cobrar por adelantado a clientes convencidos de que, por fin, han tenido la suerte de conseguir una de esas mesas que suelen agotarse en cuestión de minutos.Seguir leyendo...