Lo siento. A mí me gusta dar explicaciones.

No soy influencer. Yo no uso este medio para hacerme rico, popular o para utilizarlo de trampolín para hacer negocios paralelos.Soy periodista.

Tengo 39 años de experiencia comprobables. Trabajo para mi medio.

Es mi fuente la que se debe hacer rica y famosa. Entiendo demasiado bien este negocio.No sé cómo sean los demás pero, tal y como lo he hecho desde los Juegos Olímpicos de Seúl 88, cada vez que viene un evento deportivo universal, me esmero en hacer todavía mejor mi trabajo.Más allá de las larguísimas jornadas de monitoreo, le confieso con bastante orgullo que a estas alturas de la gran fiesta futbolera del mundo ya le escribí de lo que están haciendo:Televisa, TV Azteca, ESPN, Claro Sports, FOX, Canal Once, Imagen Televisión, Multimedios, Heraldo Televisión y FOX Sports, independientemente de todo lo previo de instancias como Capital 21, Canal 22 y Plural TV.

No existe nada igual. No existe nadie igual.

Pregúnteme lo que quiera. Estoy a sus órdenes.Ya le hablé de todo esto a nivel macro.

¿Le parece si comenzamos a hacerlo a nivel micro? Obviamente, como el criterio es periodístico, debo comenzar, por relevancia, con Chespirito y Andrés Bustamante que viven la más acalorada de todas las rivalidades en este gran evento futbolero.

¡Comenzamos!ANTECEDENTESPor muchas razones, a diferencia de lo que sucede en otras partes del mundo, en México, cuando hay una gran fiesta deportiva universal, las televisoras se esmeran en contratar comediantes.Chespirito es para la televisión mexicana, lo que Cantinflas para el cine nacional: el más grande de los genios, el maestro, el referente, el titán.Si bien es cierto que don Roberto Gómez Bolaños amaba el futbol e hizo importantes aportaciones en ese sentido, como “El Chanfle”, jamás fue invitado a amenizar ni con sus personajes ni con sus textos una fiesta futbolera internacional.Andrés Bustamante es otra clase de celebridad porque su carrera no nació en la vieja Televisa. Inició en los medios públicos.

Pero su genialidad es indiscutible y muchas de sus más importantes aportaciones han sido participando en los grandes eventos deportivos globales.Podríamos decir que Chespirito y El Güiri Güiri son, cada uno, lo mejor que ha dado la televisión cómica de este país. Uno en la privada.

El otro, en la del estado.Hoy, por una insólita coincidencia, están compitiendo. Chespirito está en los contenidos de Televisa.

Andrés en los de ESPN. ¿Cuáles son las notas?

Uno: que estos señores vienen del pasado. Que no tenemos nada nuevo equivalente.

¡Cuidado!Y dos: que don Roberto está muerto y el Güiri Güiri, vivo. ¡México ganándole a la IA!“LÍNEA DE 8”Cada vez que veo la sección “Línea de 8” de “La jugada del verano” de Televisa siento que voy a vomitar.No me cabe en la cabeza que esta gente tan rica haya conseguido los derechos para manosear los personajes de Chespirito y que, con ellos en la mano, no haya podido hacer algo digno, algo bueno, algo histórico.

Sus guiones apestan de tan putrefactos. ¡Mal estructurados!

¡Cero conexión con lo que está pasando en la fiesta futbolera! ¡Ausencia total de sentido del humor!

¡Los odio! ¡Los odio!

¡Los odio!Dios les puso el éxito en charola de plata al tener la posibilidad de trabajar con El Chavo, con Quico, con Doña Florinda y con todo ese universo tan fantástico.Pero haga de cuenta que les dieron una cubeta con mierda y nomás la maquillaron. ¡Y la maquillaron mal!Como usted seguramente habrá visto, estos “Peluches” tipo TV Azteca están horrendos y se mueven del carajo de tan mal diseñados y de tan mal ejecutados.

¿Acaso alguien supervisó la dirección? ¿Será posible que no hayan podido contratar guionistas que supieran de esto?

¿Por qué si gastaron en los derechos no invirtieron ni un poquito en producción?Esa “aportación” tiene de comedia lo que yo tengo de noruego. Me siento en “Plaza Sésamo” ¡pero de 1972!

Televisión vieja, lo que le sigue.Si don Roberto viviera, se moriría al ver en lo que acabó su legado.“PONCHIMONIGOTES” Cuando me dijeron que Andrés Bustamante iba a participar haciendo comedia en las coberturas de ESPN me imaginé que iba a ver lo mismo de siempre:Al señor disfrazado haciendo payasada y media para relajar a las multitudes.¡Pues qué cree! ¡Que no!

Este genio, que jamás se ha caracterizado por vivir en su zona de confort, se ha vuelto a reinventar y nos está ofreciendo una innovación alucinante.Son como caricaturas, pero con puppets, botargas, inteligencia artificial y no sé cuántos otros recursos más que catapultan a todos y cada uno de sus personajes en unos sketches de colección titulados “Ponchimonigotes”.Muero de amor cada vez que veo a esos monitos. ¡Los quiero todos!

¡De peluche! ¡De plástico!

¡De lo que sean!Están preciosos. De veras.

Preciosos. Como de Pixar, pero mexicanos.

¡Los amo! ¡Los amo!

¡Los amo!Y aunque extraño la improvisación del actor que se pone a resolver cuando hace televisión en vivo o los contenidos que se meten con los resultados de los partidos de ese día, son de lo mejor que usted puede ver de todas las coberturas futboleras.Los guiones son perfectos. La producción es alucinante.

Tiene que verlos para creerlos. Si tuviéramos una prensa como la de antes, nadie hablaría de otra cosa, tratándose de comedia, que no fueran las participaciones del Güiri Güiri en ESPN.

¡Felicidades!