El partido entre Brasil y Japón en la ronda de dieciseisavos del Mundial 2026 fue de auténtico infarto, y ya en el descuento del segundo tiempo, cayó del lado de la Canarinha. Los goles sudamericanos llegaron de las botas de Casemiro y Martinelli, pero fue una jugada de Vinícius la que se ha llevado el reconocimiento de los aficionados.

Corría el minuto 57 y la Verdeamarela acababa de empatar el partido, después de que el combinado asiático se adelantase en el primer tiempo con un tanto de Sano. Vinícius recibió el balón en la banda izquierda, y con un espectacular control con caño incluido se marchó de Tomiyasu en dirección a la portería rival.

Mientras se adentraba en el área, ejecutó un recorte perfecto con el que sentó a dos zagueros japoneses, y aún en carrera, disparó con la zurda hacia el palo largo. Zion Suzuki se hizo gigante, y metió la mano para desviar el balón hacia el poste, evitando un gol que habría entrado en los libros de historia.

José Sanchís, el narrador del encuentro en DAZN, no pudo esconder su entusiasmo luego de la acción, que calificó como "legendaria", "fuera de lo común" y "solo al alcance de unos cuantos elegidos".