Antes de estudiar odontología, Carlos García-Fajardo fue médico, y esa vocación tiñó todo su recorrido profesional. Su padre y su abuelo eran médicos odontólogos y él recibió el testigo para encargarse de la clínica familiar en A Coruña, donde nació.

Se especializó en cirugía oral, implantología y dolor orofacial (de la cara y maxilares). Después de tres décadas atendiendo, a sus 64 años está enfocado en la docencia y la divulgación.

Aboga por reducir el abuso de antibióticos innecesarios en las clínicas odontológicas e intenta explicar por qué su efecto es nocivo para la salud pública mundial. Con ese fin, publicó el último de sus tres libros en 2024, en el que se propuso “plasmar en 500 páginas todos los errores de hábitos y protocolos que se cometen en las clínicas” y contrastarlos con la bibliografía científica disponible de todo el mundo.

García-Fajardo admite tener la deformación profesional de analizarles los dientes a todos al conversar. Seguir leyendo