Nadie lo vio venir, Paraguay escribió una de las páginas más memorables de su historia mundialista al eliminar a Alemania, una de las grandes potencias del fútbol, luego de imponerse en una dramática definición por penales luego de empatar 1-1 en 120 minutos de un partido cargado de tensión, coraje y emociones que mantuvo en vilo al estadio hasta el último disparo. El equipo de Gustavo Alfaro nunca renunció a su idea.