La desesperación de los pacientes oncológicos que acuden al Instituto de Previsión Social (IPS) es crítica. Ante las denuncias de escasez de insumos y fármacos esenciales para tratamientos contra el cáncer, la Dirección de Logística del seguro social salió al paso para explicar la compleja situación financiera que atraviesa el ente.

Según datos brindados por Evelyn Alviso, directora de Logística de Suministros de Salud dependiente de la Gerencia de Abastecimiento, la institución enfrenta una realidad financiera compleja: un grupo reducido de fármacos de alto costo consume la mayor parte de los recursos destinados a salud. “Del total del vademécum, 104 medicamentos de alto costo —que incluyen los oncológicos, hematológicos, reumatológicos y endocrinológicos— representan solo el 20% de la variedad de fármacos, pero impactan en el 80% del presupuesto de la institución", explicó la funcionaria. Este desequilibrio, sumado a las limitaciones financieras mensuales, dificulta la emisión constante de órdenes de compra, lo que deriva en los quiebres de stock que denuncian los asegurados.

En la actualidad, luego de la eliminación de 23 fármacos y biológicos del vademécum, el listado del IPS está compuesto por 489 ítems. Respecto a la denuncia puntual sobre la falta de fármacos pediátricos que realizaron los padres de niños con cáncer infantil internados en el Hospital Central, desde la Dirección de Logística aseguraron que se trata de una “prioridad absoluta”.

Aseveró que la institución cuenta con cobertura para el 60% de los medicamentos oncológicos pediátricos, pero la entrega efectiva depende de la disponibilidad presupuestaria para emitir órdenes y, de la capacidad de respuesta de los proveedores. “El 38% restante de los medicamentos necesarios se encuentra en la actualidad en distintos procesos de licitación”, explicó la funcionaria. Más allá de las cifras y los procesos licitatorios, los pasillos del Hospital Central y otros servicios del IPS, son escenario de una realidad angustiante.

A diario, cientos de asegurados y familiares denuncian la falta de insumos críticos que van desde medicamentos de alta complejidad hasta fármacos básicos, como el omeprazol o la domperidona. Para los asegurados, la respuesta institucional es insuficiente debido a la que la problemática se ha vuelto sistemática, dejando a pacientes crónicos en un estado de desprotección total mientras esperan respuestas que, muchas veces, no llegan a tiempo.