“Yo creo que tampoco se puede naturalizar el que nos estemos tomando terrenos como una cuestión de todos los días”, aseveró el gobernador de Valparaíso, Rodrigo Mundaca, luego de la reunión que remarcó con el ministro de Vivienda y Urbanismo, Iván Poduje. Al cierre del encuentro, ambos sellaron con un apretón de manos una mirada común frente a la antesala de una nueva etapa del desalojo de la megatoma de San Antonio Consultado por el proceso que se retomará en la Toma Centinela, Mundaca remarcó que en ese lugar “habrá que erradicar donde hay que erradicar” y defendió la necesidad de evitar que la ocupación de terrenos se transforme en una práctica habitual.Mundaca agregó que el país necesita una política habitacional coherente con el territorio y capaz de ordenar las expectativas con la realidad de cada zona. “Conjugar expectativas con realidad significa construir viviendas donde se pueden construir viviendas, para que la gente pueda vivir de buena manera y pueda criar a sus hijos también de buena manera”, indicó.El gobernador también fue consultado por quién debería tener prioridad en el terreno expropiado en San Antonio: si las personas que hoy habitan la toma o quienes llevan años esperando una solución habitacional.

Su respuesta fue que “los que están primero en la fila. Porque me lo dicen permanentemente.

Aquellos que tienen ahorro previo. Aquellas personas que llevan 16 años esperando por una vivienda propia”.En esa línea, el gobernador remarcó que le parece “justo” y “legítimo” que quienes cumplieron con el proceso formal sean los primeros en acceder a una solución habitacional.Nuevo convenio para asentamientos informalesLa reunión entre Poduje y Mundaca también abrió la puerta a un nuevo convenio entre el Gobierno Regional de Valparaíso y el Minvu para abordar los asentamientos informales en la región.El ministro valoró la disposición del gobernador y destacó el convenio vigente entre el GORE y el Ministerio de Vivienda, que —según expresó— ya ha permitido ejecutar alrededor de 4.500 millones de pesos, asimismo de otros 6.000 millones de pesos que irán destinados a vivienda.Poduje aseveró que ambas autoridades coincidieron en varios desafíos regionales, entre ellos la necesidad de que la planificación urbana y territorial no dependa de las empresas sanitarias. “Las sanitarias no pueden ser las que regulen el desarrollo urbano y territorial, sino que tienen que ser los gobiernos”, indicó el ministro.El secretario de Estado agregó que el gobernador Mundaca “ha sugerido una idea que me parece muy buena, que es tener un convenio GORE-Minvu 2 para todos los asentamientos informales que tenemos en la región, que son muchos”.Mundaca, por su parte, aseveró que la región ya tuvo un convenio de campamentos en 2013, pero que en la actualidad existen nuevas realidades territoriales que requieren otro tipo de respuesta.El gobernador planteó que hay situaciones donde se compran derechos sin titularidad clara y remarcó que un nuevo convenio permitiría distinguir entre casos que deben ser erradicados y otros donde se debe avanzar hacia la normalización de la vida en esos territorios.“Me importa construir viviendas y me importa construir barrios”, indicó Mundaca.