La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) clausuró de manera total temporal un Centro de Almacenamiento y Transformación de Materias Primas Forestales Maderables ubicado en el municipio de Zaragoza, Puebla, luego de detectar diversas irregularidades relacionadas con la legal procedencia de la madera almacenada y transformada en el establecimiento. Durante una inspección realizada el pasado 11 de junio, personal de la dependencia verificó el cumplimiento de las obligaciones ambientales en materia forestal.

No obstante, el responsable del centro no presentó la documentación necesaria para acreditar el origen legal de las materias primas y productos forestales existentes en el lugar. Como medida precautoria, la Profepa afirmó un total de 37.584 metros cúbicos de madera de pino en distintas presentaciones, asimismo de cinco unidades de maquinaria y equipo de aserrío utilizadas para la transformación de los recursos forestales.

Entre las principales irregularidades encontradas destacan la falta de autorización para operar el centro, la ausencia de inscripción en el Registro Forestal Nacional y la inexistencia de documentación que acreditara las capacidades autorizadas de transformación. Asimismo, los inspectores detectaron que el establecimiento carecía de contratos o documentos que demostraran el origen legal de la madera, así como de los libros de registro de entradas y salidas, remisiones y reembarques forestales, informes semestrales y otros controles obligatorios establecidos por la legislación forestal.

Ante estas omisiones, la autoridad ambiental determinó la clausura total temporal del inmueble, ubicado sobre la carretera Acuaco-Zacapoaxtla, en el municipio de Zaragoza. Como parte de las medidas de seguridad, la Profepa afirmó cinco piezas de madera en rollo con un volumen de 1.349 metros cúbicos; 2 mil 395 piezas de madera aserrada —entre tablas, tablones, vigas, polines, barrotes y madera habilitada— que suman 32.881 metros cúbicos, así como apilamientos de madera destinados a la fabricación de palos de escoba, con un volumen de 3.354 metros cúbicos.

Asimismo, fueron aseguradas cinco máquinas y equipos de aserrío empleados para la transformación de materias primas forestales.