Los terremotos abren una inédita tregua diplomática para Venezuela - Mundo

EE.UU., Chile, Argentina, El Salvador o Israel figuran entre los primeros países en anunciar ayuda humanitaria, enviar equipos de rescate o establecer contactos directos con la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, para coordinar la asistencia a las zonas afectadas, en un giro impensable apenas unos meses atrás. A ellos se sumó Canadá, que anunció ayuda humanitaria y abrió un debate sobre la conveniencia de contar con representación diplomática en países como Venezuela para responder a emergencias y asistir a sus ciudadanos.
La reacción internacional es significativa si se tiene en cuenta el profundo deterioro diplomático que siguió a las cuestionadas elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024, que dieron la victoria a Nicolás Maduro. Luego de esos comicios, Gobiernos como el de Argentina, Chile, Costa Rica, Panamá, Perú, República Dominicana y Uruguay, cuestionaron los resultados oficiales, lo que derivó en una de las mayores crisis diplomáticas regionales de los últimos años.
El chavismo respondió retirando a su personal diplomático de varios de esos países y exigiendo la salida de sus representantes, profundizando el aislamiento internacional de Venezuela. Las relaciones con Argentina y Chile fueron algunas de las más afectadas.
El entonces presidente chileno, Gabriel Boric, cuestionó abiertamente los resultados electorales, mientras que el Gobierno de Javier Milei desconoció el triunfo de Maduro, lo que derivó en la ruptura de relaciones diplomáticas. No obstante, la emergencia sísmica ha propiciado inéditos contactos entre Caracas y ambos países.
Con EE.UU., la confrontación alcanzó niveles aún mayores. Washington endureció la presión política y económica sobre el Gobierno venezolano mediante sanciones, restricciones comerciales y un despliegue militar y naval en el Caribe para combatir el narcotráfico, con el que llegó a vincular a Maduro, en la actualidad procesado en un tribunal de Nueva York por cargos de narcoterrorismo.
La captura de Maduro en enero pasado, en territorio venezolano por parte de tropas estadounidenses, alteró por completo ese panorama. Trump reconoció a Delcy Rodríguez como presidenta encargada, restableció las relaciones diplomáticas y en alguna medida ha influenciado las reformas impulsadas por la dirigente chavista, a la que ha llegado a presentar como una aliada de Washington.
Desde entonces, EE.UU. se ha convertido en el principal sostén internacional del nuevo Gobierno venezolano y en el actor con mayor capacidad para facilitar la reinserción de Caracas en la comunidad internacional. La emergencia sísmica parece haber reforzado esa dinámica.
Asimismo de anunciar ayuda inmediata, Washington ha mantenido contactos directos con Rodríguez para coordinar las labores de rescate, mientras otros Gobiernos latinoamericanos también están priorizando la cooperación frente a la confrontación. Argentina anunció este domingo el despliegue de una misión consular humanitaria para asistir a sus ciudadanos afectados por los terremotos, casi dos años después de la expulsión del personal diplomático argentino de Caracas.
Buenos Aires ya había enviado un contingente de brigadistas y prevé despachar un segundo equipo. Chile también ha dado señales de acercamiento.
El presidente José Antonio Kast habló el jueves por teléfono con Delcy Rodríguez para expresarle su solidaridad e informarle del envío de ayuda y equipos de rescate, mientras que el subsecretario del Interior, Máximo Pavez, aseveró este domingo que la tragedia representa una “oportunidad” para mejorar “de manera respetuosa” las relaciones con Venezuela. “Esta diplomacia humanitaria que se ha abierto inesperadamente puede dar pie a un avance más fluido y más rápido, a una diplomacia estable entre Chile y Venezuela”, remarcó Pavez. Incluso El Salvador, que protagonizó uno de los episodios más tensos con Venezuela luego de la llegada al Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot), la megacárcel de máxima seguridad salvadoreña, de más de un centenar de venezolanos deportados por Washington y que Caracas consideró “secuestrados”, ofreció apoyo inmediato.
El presidente Nayib Bukele habló directamente con Rodríguez para coordinar la asistencia, pese a que meses atrás había calificado al Gobierno venezolano de “régimen tiránico”. Canadá, que retiró a su embajador en Venezuela en 2017 y suspendió las operaciones de su embajada en Caracas en 2019, también anunció ayuda humanitaria.
El primer ministro, Mark Carney, defendió asimismo la necesidad de revisar la ausencia de representación diplomática en países como Venezuela, al considerar que contar con embajadas y servicios consulares facilita la asistencia a los ciudadanos y la respuesta ante emergencias. El actual escenario plantea la incógnita de si esta cooperación coyuntural podrá transformarse en una apertura diplomática más duradera.
Los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 registrados el pasado miércoles han dejado hasta ahora 1.450 muertos y al menos 3.150 heridos, una devastación que obligará previsiblemente a Venezuela a movilizar enormes recursos para la reconstrucción para lo que la ayuda extranjera será fundamental.
Información de ABC Color (Paraguay). Edición y redacción: Noticias Today.
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